Cine cubano la pupila insomne

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por Juan Antonio García Borrero
Actualizado: hace 2 horas 46 mins

POR UNA CALLE INTELIGENTE EN CAMAGÜEY

Vie, 04/28/2017 - 09:29

Quizás algunos recuerden que el año pasado, a propósito de la celebración del Primer Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, usamos la fábula de la “sopa de piedras” para describir lo que, en esencia, quería ser aquel encuentro: una invitación a, entre muchos, cooperar con poco, para conseguir un beneficio colectivo.

En este Segundo Encuentro, si seguimos con las fábulas, pudiéramos invocar aquella que describe el resentimiento que las manos y los pies experimentaban por el vientre, a quien consideraban algo parásito que vivía de las ganancias que reportaba el trabajo de ambos; así que le dijeron que se buscara un empleo o muriera de hambre. El vientre quedó abandonado, y al no recibir comida, el resto del cuerpo enflaqueció hasta terminar en la muerte total: la fábula sirve para explicar que en esta vida todo está conectado, y que nadie se basta por sí solo.

En la actualidad, un entorno “inteligente” se apoya en este tipo de cooperación integral, y eso es lo que aspiramos lograr en La Calle de los Cines existente en Camagüey. Aunque creo que en realidad sería más beneficioso la construcción de un ambiente parecido al que se describe con el neologismo “scenio”, y donde, según lo que se apunta en la Wikipedia, encontramos lo que sigue como sus características esenciales:

  • Aprecio mutuo: Las acciones de riesgo acostumbran a ser respetadas y aplaudidas por el grupo, la sutileza es apreciada, y la competencia amistosa es común.
  • Rápido intercambio de ideas, técnicas y herramientas: Tan pronto como algo es inventado, es mostrado y compartido. Las ideas fluyen rápidamente gracias a un lenguaje y unas tendencias de grupo comunes.
  • Tolerancia a las novedades y a la gente nueva.

Con el ejercicio que haremos hoy en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, y que nos traerá propuestas concretas para convertir a La Calle de los Cines en una Calle Inteligente, pondremos a prueba nuestra capacidad para conseguir la “scenialidad” con nuestros propios medios. Esto es importante resaltarlo: buscamos estimular la creatividad endógena con un sentido comunitario, aprovechando el talento y la capacidad imaginativa de camagüeyanos que viven en este mismo instante en la ciudad de Camagüey.

Y es posible que al leer el programa, algunos se sorprendan al ver reunidos en una misma plataforma a diseñadores y proveedores de software, arquitectos, promotores culturales, críticos de cine, etc. Precisamente el objetivo del ejercicio es dejar a la vista la necesidad de romper con ese mecanismo mental heredado de tiempos remotos, donde todo funcionaba como islas desconectadas entre sí: ahora, si aspiramos a crear construcciones que además de sustentables operen de modo eficaz y eficiente en lo cultural, necesitamos que los diseños arquitectónicos, por ejemplo, sean pensados en función de un mejor aprovechamiento de las energías y materiales renovables, vinculándolos a los intereses de una comunidad que no es estática, y que a diario se reinventa mediante el consumo cultural formal e informal.

Algunas de estas propuestas nos podrán parecer ahora mismo dignas del guión de una película de ciencia ficción. Y está bien que no nos entreguemos de modo ingenuo a las promesas que nos venden por todas partes los mercaderes de tecnologías. Otras veces he escrito que lo que necesitamos es posicionarnos en el humanismo digital y desde allí (es decir, pensando sobre todo en y desde el individuo que utiliza la tecnología) proponernos la informatización del trabajo cultural.

La demora en impactar de un modo eficiente en las Políticas Públicas del país, sensibilizando a quienes tienen en sus manos la posibilidad de decidir los destinos de la nación, sería algo natural. Recuérdese que en todas las épocas, siempre ha existido un intervalo entre la fecha de los descubrimientos científicos y su aplicación: la fotografía fue descubierta en 1727 y aplicada por primera vez en 1839; el teléfono se descubrió en 1820 pero fue en 1876 que se puso en práctica su fabricación. Aunque es cierto que a partir del siglo XX pareciera que los ciclos se acortan, en tanto la televisión apenas demoraría diez años en aplicarse, y hoy vemos cómo la revolución electrónica a diario nos prodiga aplicaciones de todo tipo de un modo exponencial.

Con este Segundo Encuentro sobre la Cultura Audiovisual y las Tecnologías Digitales estamos intentando llamar la atención sobre las inmensas posibilidades que ofrecería a nuestra gestión cultural, un mayor vínculo con las tecnologías digitales y su uso creativo.

Juan Antonio García Borrero


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BIENVENIDOS AL SEGUNDO ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES

Mié, 04/26/2017 - 08:25

Se nos acabó el conteo regresivo. En un rato comienza el Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, y un grupo de amigos, enamorados de la idea de convertir a La Calle de los Cines de Camagüey en un Paseo Inteligente del Cine, estaremos tratando de llevar los sueños a la dimensión de lo posible.

Sé que la referencia viene muy de cerca, pero me ha encantado la solución encontrada para el diseño del cartel de este “Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales”. En el centro aparece la nueva manzana de la discordia (el logo de la polémica empresa Apple) interceptada por las imágenes de bobinas que nos remiten a un tiempo en que la proyección del cine en celuloide era lo dominante en el mapa del ocio. El formato de los números se asocia con facilidad a lo digital, pero no hay exactamente oposición con el universo analógico del cual se distinguiría, porque de alguna forma el término “encuentro” que se resalta encima, termina sugiriendo la coexistencia, el co-estar, la evolución armónica que en lo profundo de la vida real siempre se da desde lo diverso.

Para algunos, el cine “de verdad” ha sido uno de las grandes víctimas de esta revolución digital que estamos viviendo. Pongamos el ejemplo de Quentin Tarantino cuando nos dice: “Con el formato digital, el cine como yo lo conocía está muerto. Se ha convertido en ver la televisión en público, y si tengo una gran pantalla en casa no veo por qué debería hacerlo”.

Yo lo veo de otro modo. Todavía está por descubrirse lo que pudiera ser ese gran cine que personas como Astruc profetizaban a mediados del siglo pasado. Un cine que nos va permitir interactuar de los modos más diversos con lo que se vive en la gran pantalla y quienes nos acompañan en los salones donde se exhibe.

Todo está en dejarnos llevar sin prejuicios por las nuevas prácticas, aunque abandonar los prejuicios no significa renunciar al espíritu crítico. Al contrario. Y con este Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, al igual que el Primero, lo que pretendemos es fomentar el uso creativo de esa infinidad de recursos de sonido e imagen que nos brinda la nueva era, en función del beneficio de la comunidad a la que pertenecemos.

Aunque en el Programa de actividades diseñado hemos querido trabajar con dos grandes ejes temáticos (“Infancia, Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales”, y “Cultura e Informatización de la Cultura Audiovisual”), en realidad hay un único objetivo: contribuir a la transición coherente, eficaz y eficiente de la cultura analógica a una cultura de redes pensada desde la perspectiva de un sistema institucional.

El Encuentro en modo alguno se anuncia como la solución a los muchos problemas y desafíos que ya nos está imponiendo la actual época. Más bien lo que queremos es llamar la atención sobre las nuevas dimensiones de estos retos y la emergencia de prácticas culturales que ya ni siquiera pugnan con las arcaicas, sino que conviven y se consolidan de modo informal al margen de los antiguos centros productores de saber y socialización.

Se trata de acompañar este nuevo conjunto de prácticas con un cuerpo de ideas que se actualice a diario, que promueva la colaboración comunitaria más que la acumulación individualistas de conocimientos. Pero sobre todo que mire a la comunidad como la verdadera protagonista de su evolución creadora.

Bienvenidos entonces a nuestro Callejón de los Milagros, donde es la inteligencia colectiva la que hace posible el cambio útil, y el pensamiento creativo.

Juan Antonio García Borrero


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LA CALLE DE LOS CINES EN CAMAGÜEY

Lun, 04/24/2017 - 16:49

En vísperas del Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, estrenamos publicidad para el Paseo Temático del Cine en Camagüey…


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CONTEO REGRESIVO

Dom, 04/23/2017 - 20:18

En la parte inferior del Portal “El Callejón de los Milagros” que dejaremos inaugurado el próximo miércoles, hay un reloj que nos va marcando los días, horas, minutos, y segundos que faltan para que dé comienzo en Camagüey el Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales.

Lo que queda es nada, y quisiera otra vez resaltar la colaboración de tantas personas y entidades que han colaborado con este sueño colectivo. Sectorial Provincial de Cultura, Asociación Hermanos Saíz, Unión de Informáticos de Cuba, Etecsa, Desoft, Copextel, Editorial Ácana, Joven Club, Universidad de Camagüey, Orsis, Proyecto de Arte 8+1, entre otros que nos han regalado de modo desinteresado parte de su tiempo vital y su talento, están haciendo posible que esto sea algo más que una utopía.

Pienso que la integración se va logrando, porque al fin muchos han comprendido que el sentido de informatizar al país no es poner tecnologías de punta en lugares que después no se conectan creativamente entre sí. Sé que falta muchísimo, porque ahora viene el trabajo con las subjetividades, y la formación de comunidades de usuarios que sepan qué es lo que tienen al alcance de sus manos, y lo mucho que pueden hacer con esas herramientas.

Por eso no será raro que en un futuro bien cercano hablemos de un Paseo Inteligente del Cine en Camagüey, pero también de Teatros Inteligentes, Galerías Inteligentes, Bibliotecas Inteligentes, o Museos Inteligentes. O dicho de un modo más categórico: un sistema institucional de la cultura “inteligente”, no por los dispositivos en sí, sino por el uso creativo que hagamos de los mismos. Y no habría límites para poner la imaginación en función de una gestión cultural moderna.

Lo único que necesitamos es acatar con humildad el triple imperativo socrático que nos sigue guiando en este empeño comunitario: escuchar, aprender, compartir.

Juan Antonio García Borrero


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SOBRE EL SEGUNDO ENCUENTRO DE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES

Vie, 04/21/2017 - 08:33

Agradezco mucho esta nota escrita por la periodista Yanetsy León González para el periódico Adelante, así como el hermoso cartel del evento que nos ha regalado el diseñador David González.

Segunda parte promete ser mejor

Por Yanetsy León González/Adelante 20 Abril 2017

CAMAGÜEY.- El Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales ofrecerá del 26 al 28 de abril en esta ciudad, acciones prácticas para realizarse con naturaleza interactiva.

Los ejes temáticos son “Infancia, cultura audiovisual y tecnologías digitales” y "Cultura audiovisual e Informatización del trabajo cultural en La Calle de los Cines”.

Como parte de la apertura, el miércoles a las 9:00 a.m., en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, quedará inaugurada una exposición del fotógrafo José Gabriel Martínez Figueredo que ofrece una perspectiva de conjunto del Paseo Temático del Cine.

Cada imagen tendrá asociado un Código QR para a través de teléfono, Tablet, laptop y otros dispositivos electrónicos de los llamados "inteligentes", acceder a una página del Portal El Callejón de los Milagros con información de todo tipo, archivos de imagen y/o sonido, relacionados con la foto original.

Se ha anunciado la inauguración de este Portal a cargo de Reiniel Crespo (Desoft); la presentación del libro El suicidio de la sabiduría, de Juan Antonio García Borrero, en formatos de E-Book.; y la cibertertulia acerca de “La pupila asombrada” de la Televisión Cubana, el jueves, 6:00 p.m., en el Cine Café.

Este Encuentro rendirá homenaje a Pablo Ramos, creador de la Red del Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano; y propiciará talleres de creatividad para niños y profesores para confeccionar juguetes ecológicos, y desde la experiencia de los proyecto Picacho (Sierra Maestra) y Rodando Fantasías (Santa Clara).

El viernes cerrará al mediodía, luego del intercambio de ideas para lograr la Calle Inteligente de los Cines, con propuestas de Copextel, Desoft, Etecsa, Joven Club, Cinesoft, la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Epía Once y Orsis.

Juan Antonio García Borrero, artífice del Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros” que organiza este Encuentro, dijo a Adelante Digital que “se trata de otra gran sopa de piedras donde intentamos que sea la inteligencia colectiva la que imponga los resultados, más allá de las individualidades”.

Momentos del evento se transmitirán in situ en las redes sociales, y se colgarán videos de lo que acontece en su canal en Youtube.

Este evento lo auspician la Asociación Hermanos Saíz, la Dirección Provincial de Cultura, el Centro Provincial del Cine, y la Unión de Informáticos de Cuba.


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LA MUESTRA, DEL AYER AL MAÑANA

Mié, 04/19/2017 - 09:14

En su momento no pude comentar nada de la Muestra de Nuevos Realizadores, que ya finalizó. Pero comparto este breve texto que me pidieron para incluir en uno de los Bisiestos.

LA MUESTRA, DEL AYER AL MAÑANA

Para este año debo terminar de actualizar la “Guía crítica del cine cubano de ficción”, cuya publicación ya está comprometida con la Editorial Oriente. En la primera edición de este libro, hoy agotada, se registra la producción cinematográfica de cineastas cubanos residentes en la isla, en el período que va de la etapa silente hasta el año 1999.

Pensé que actualizar un texto de ese tipo iba a ser relativamente fácil, toda vez que hablamos de menos de veinte años: el error de apreciación ha sido bastante grueso, dado que el desafío no estaría en lo cuantitativo, sino en lo cualitativo.

Antes, no obstante la dispersión de fuentes e informaciones, era relativamente fácil agrupar ese corpus de filmes que conforman nuestra cinematografía; el historiador debía sobre todo apelar a la paciencia para investigar y poner en orden (según su criterio de organización) todo lo que tenía entre manos. Hoy, más que paciencia, el estudioso necesita definir qué es lo que va a considerar forma parte de ese canon audiovisual que está contribuyendo a legitimar.

Debo decir que la Muestra de Nuevos Realizadores ha sido el espacio que más me ha obligado a pensar y repensar estos fenómenos inéditos para nuestra historiografía del cine. Cuando intervine en la organización de la primera, celebrada en octubre del 2003, no tenía la menor idea de las complejidades que se escondían detrás de lo que anunciábamos y programábamos.

A los implicados nos parecía que estábamos haciendo algo natural, al ofrecerles a los más jóvenes un espacio que ayudase a conocer su producción. Nos parecía que abríamos ventanas cuando en realidad estábamos “curando”, es decir, marcando determinados límites a todo ese universo que al amparo de la revolución electrónica ya coexistía con el mundo de celuloide que encarnaba el ICAIC.

Hoy, cuando diecisiete años más tarde aquella semilla ha germinado, y el “será” es algo que ya tiene un cuerpo que mostrar y defender casi siempre a contracorriente (por aquello de que los hijos se parecen más a su tiempo que a sus padres), es cuando comienzan a aflorar las preguntas más angustiosas. La primera de ella: ¿de qué manera la Muestra está contribuyendo a transformar el modo de representación audiovisual en el país?, ¿lo que era magnífica promesa ha terminado por dejar satisfechas aquellas abundantes expectativas?

Si me guío por los esfuerzos que como estudioso me está exigiendo entender lo que ha pasado en estos brevísimos 17 años del siglo XXI, me apresuraría en decir que sí, que ha servido. Muchas veces cometemos el error de interpretar los eventos que se organizan en el contexto de la cultura como suerte de iluminaciones, donde todo se esclarece en función de ese camino a recorrer.

Nada más disparatado. En la cultura, y dentro de ella, en el arte, las certidumbres es lo que menos vale, lo que menos importa. Los artistas y promotores culturales asociados a ellos trabajan con el misterio, con la extrañeza, con la crispación. Un evento cultural tendrá mayores posibilidades de perdurar en el tiempo en la misma medida que haga de sus propias contradicciones y los obstáculos el principal motor para crecer. Y, por supuesto, no hay que pedirle soluciones al artista, sino muchas preguntas que nos ayuden a ganar conciencia de ese no-lugar al que aspiramos llegar.

Creo que la Muestra ha ayudado a construir un espacio que no vive del paternalismo, aun cuando sus principales actividades ocurran en el seno del ICAIC. Otras veces he comentado que el peligro mayor que tienen aquellos que aspiran a crear algo renovador, no son los “creaticidas” que puedan agruparse frente a ellos en el exterior, sino los “creaticidas” que se llevan dentro, que suelen ser más implacables, por viajar todo el tiempo en nuestro seno y conciencia.

En este sentido, la Muestra tendría que estimular también un paradigma de creador que vea en la comodidad algo que siempre se tendría que poner bajo sospecha, o examinar como una suerte de droga que nos aleja de las esencias creativas. ¿Se puede ser realmente creativo cuando nos encontramos “todas las condiciones” para producir el hecho cultural, o la cultura se hace sobre la base de los diferendos y las incomodidades?

Yo creo más bien en esto último, y me afilio a Virgilio Piñera cuando aseguraba: “El sacrificio de la vida radica en sufrir mil y una privaciones –desde el hambre hasta el exilio voluntario- a fin de defender las ideas, de mantener una línea de conducta inquebrantable. Por el contrario, el escritor respetuoso nunca arriesga nada, como que su primera consigna es nada menos que el “espléndido aislacionismo y el magnífico silencio”.

Juan Antonio García Borrero


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PROGRAMA DE ACTIVIDADES DEL SEGUNDO ENCUENTRO SOBRE CULTURAL AUDIOVISUAL EN CAMAGÜEY

Mar, 04/18/2017 - 08:47

En un rato tendremos en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo la conferencia de prensa, pero acá les dejo con el Programa General de actividades del Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales. Como verán, se trata de otra gran “sopa de piedras”, donde intentamos que sea la inteligencia colectiva la que imponga los resultados, más allá de las individualidades. Durante el evento estaremos transmitiendo en las redes sociales, y tendremos un canal en Youtube para mostrar videos que aludan a lo que aquí en Camagüey estará sucediendo en esos días.

JAGB

SEGUNDO ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES (Camagüey, del 26 al 28 de abril del 2017)

Organiza: Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”

Auspiciado por: Asociación Hermanos Saíz, Sectorial Provincial de Cultura, Centro Provincial del Cine, y Unión de Informáticos de Cuba.

Ejes temáticos:

Infancia, cultura audiovisual y tecnologías digitales.

Cultura audiovisual e Informatización del trabajo cultural en La Calle de los Cines.

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PROGRAMA DE ACTIVIDADES

Miércoles 26 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

9.00 am

Coffea Break.

Palabras de bienvenida al Paseo Temático del Cine, a cargo de Irma Horta, directora del Sectorial Provincial de Cultura en Camagüey.

Inauguración de la Exposición Interactiva “Paseo Temático del Cine en Camagüey”, del fotógrafo José Gabriel Martínez Figueredo.

Presenta: Juan Antonio García Borrero

Muestra de Juguetes Ecológicos “Diseño en treS”, de Pablo Andrés Muñoz Fernández (Guáimaro)

Presenta: Livia Quirce Soca

9.30 am

Inauguración del Portal “El Callejón de los Milagros”

Presenta: Reiniel Crespo (Desoft)

10.00 am

Homenaje a Pablo Ramos, creador de la Red del Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano.

Proyección del documental Caminando con Pablo (2016), de Araiz Torres de Llano.

Presentan: Armando Pérez Padrón, Araiz Torres de Llano

11.00 am

Conferencia: Plataforma latinoamericana y caribeña del universo audiovisual de la niñez y la adolescencia

Presentan: Eileen Sanabria, Yanet Moya Torres (UNIAL)

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

2.00 pm

Taller de creatividad con niños y profesores: “¿Cómo hacerlo?”.

Imparte: Pablo Andrés Muñoz Fernández (Guáimaro)

El Callejón de los Milagros

2.00 pm

Taller de creatividad con niños y profesores: Proyecto Picacho (Sierra Maestra)

Imparte: Pedro Heriberto Rodríguez Mecía (director del Proyecto).

El Callejón de los Milagros

8.30 pm

PROYECTO de Arte 8 + 1 “LA OTRA PIEDRA”

Muestra colectiva de Video-Instalación e intervención del espacio público.

Artistas: Nelson Miranda Varona, Adrián del Pino, Lester Ortega, Louis Arturo, Osmara Alberteris, Alid Nail, Joel González Pallerols, Yadniel Padrón, Leonardo Pablo

Bar Casablanca

10.00 pm

Coctel de bienvenida (Por invitación).

Jueves 27 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

9.30 am

Conferencia: Acercamiento de los niños, las niñas de la primera infancia y sus familias a una cultura audiovisual

Presentan: Odet Noa, Miriam Díaz González (Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Pre-Escolar)

11.00 am

Conferencia: Las tecnologías digitales en función de la educación audiovisual en Cuba

Presenta: Dr. Iván Barreto (Cinesoft)

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

2.00 pm

Taller de creatividad con niños y profesores: “¿Cómo hacerlo?”.

Imparte: Pablo Andrés Muñoz Fernández

El Callejón de los Milagros

2.00 pm

Taller de creatividad con niños y profesores: Proyecto Rodando Fantasías (Santa Clara)

Imparte: César Irigoyen (director del Proyecto).

5.00 pm

Presentación del libro El suicidio de la sabiduría, de Juan Antonio García Borrero, en diversos formatos de E-Book.

Presentan: María Antonia Borroto, Luis Álamo (Editorial Ácana)

6.00 pm

Cine Café: Cibertertulia“El Callejón de los Milagros”

Tema: “La pupila asombrada” de la Televisión Cubana.

Conduce: Juan Antonio García Borrero

Invitados: Iroel Sánchez, Omar Valiño

Café Literario La Comarca (AHS)

9.00 pm

Quinteto Santa Cecilia

Viernes 28 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

9.00 am

Taller de experiencias e intercambio de ideas y soluciones

Problema: ¿Cómo convertir la Calle de los Cines en una Calle Inteligente de los Cines?

Presentaciones:

Proyecto de Informatización de La Calle de los Cines

Expone: Ángel E. Chala (Copextel)

Red Social El Callejón de los Milagros

Expone: Sivert Martínez (Desoft)

Sobre el uso creativo y seguro de las conexiones

Expone: Mailen Duran (Etecsa)

La Mochila en el Paseo Temático del Cine

Exponen: Jessica Águila Rodríguez (Joven Club), Dunia Dieppa Nápoles (Joven Club)

Aprender a mirar en El Callejón de los Milagros

Expone: Stalina Prado (Cinesoft)

La extensión universitaria en el Paseo Temático del Cine

Exponen: Julio Madera (Universidad de Camagüey), Eugenio Santana (Universidad de Camagüey)

Galería Interactiva Nuevo Mundo

Expone: Arq. Diango Esquivel (Epía Once).

Sistema de cartelera electrónica para el Paseo Temático del Cine

Expone: Orlando Cento (Orsis)

12.00 pm

Relatoría final y clausura.


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SOBRE LA FERIA DEL LIBRO EN CAMAGÜEY

Dom, 04/16/2017 - 10:34

Me resulta engorroso exponer mis juicios sobre la recién finalizada Feria del Libro en Camagüey. Nunca ha funcionado bien eso de ser juez y parte al mismo tiempo. Por un lado, como escritor sigo agradeciendo que exista un evento como este, que nos permite establecer el contacto directo con nuestros posibles lectores; pero como el lector que al final soy (pues, siguiendo a Borges, yo también vivo más orgulloso de lo que he leído que de lo que he escrito) tengo varias insatisfacciones; de allí que me gustara tanto este post firmado por el periodista Diosmel Galano Oliver para su blog Sortilegio Camagüeyano, y cuya lectura me ha estimulado a compartir algunas ideas e inquietudes.

Varias de esas ideas las expuse en el momento que me tocó presentar dentro de la Feria el número más reciente de La Gaceta de Cuba, en unevento donde estuvo presente y manifestó sus criterios Abel Prieto, Ministro de Cultura. Abel llamó la atención sobre algo que, paradójicamente, podría darnos una idea de que la “crisis cultural” que se vive en el país ni siquiera deja a salvo a nuestra vanguardia intelectual, toda vez que La Gaceta, que se supone sea la plataforma ideal para desarrollar el pensamiento creativo en términos de políticas culturales entre los miembros de la UNEAC, apenas es leída por nuestros escritores y artistas, a juzgar por los números que se acumulan cada año en las filiales del país. Si eso pasa con la “vanguardia” ilustrada y una de nuestras mejores publicaciones, ¿qué puede esperarse del resto de ciudadanos que tienen otras prioridades a desarrollar en la vida diaria?

Ahora bien, yo pienso que necesitaríamos acabar de esclarecer de qué hablamos, por fin, cuando mencionamos lo de la “crisis cultural”. La percepción generalizada es que el mundo ahora mismo va cuesta abajo, dado el desplome de altares antiguos como los del libro en su formato tradicional. Como ya en Cuba no se venden los buenos libros como en los tiempos en que “Cien años de soledad” o “Rayuela” desaparecían de nuestras librerías, entonces se deduce que las personas leen menos.

A mi juicio hay aquí el mismo error de apreciación que cuando decimos que a la gente ya no le gusta el cine, cuando en realidad el consumo diario de audiovisuales se ha multiplicado, solo que en soportes diferentes, y a través de nuevas prácticas socializadoras. Igual pasa con la lectura: la gente de ahora vive prendida de las pantallas electrónicas; somos nosotros, los analógicos, los que queremos que las personas sigan leyendo del mismo modo que leíamos los más viejos, una modalidad que, de modo involuntario, llegamos a fetichizar de la misma manera que ahora fustigamos la fetichización que los más jóvenes hacen de las nuevas tecnologías. En este punto, recordemos lo que ya apuntaba con lucidez Hauser en “La evasión de la realidad”: “El exagerado pesimismo respecto al presente es, la mayoría de las veces, sólo el otro lado de un juicio excesivamente favorable del pasado”.

Creo que estamos obligados a buscar un equilibrio. El desarrollo de la ciencia nos ha enseñado que a las visiones arriesgadas siempre es bueno oponerle una visión conservadora, porque sobre la base del debate permanente es que se irá construyendo un punto de vista superior. Pensar que la era digital es, automáticamente, más encumbrada que la analógica es absurdo. Necesitamos pensar estos fenómenos desde el humanismo digital integral, con todas sus contradicciones, sobre todo porque nuestro problema a resolver se asocia a la pregunta de cómo construir un sistema de socialización (y la Feria del Libro puede serlo) que ayude a preservar valores dentro de la comunidad de seres humanos que seguiremos siendo, ya sea leyendo en un papel, una pared, o en una Tablet. Es decir, nuestro problema a resolver es cómo formar mejores personas a través de la lectura.

Aquí sería importante acabar de definir lo que significa la informatización en el contexto cultural. Lamentablemente se sigue pensando que informatizar es pasar al soporte digital lo que antes encontrábamos en el papel. O “domesticar” las nuevas tecnologías con el fin de asignarles funciones familiares: así, las computadoras seguirán siendo máquinas de escribir un poco más sofisticadas, o los móviles, versiones más modernas de los teléfonos fijos.

Pero es que informatizar la gestión cultural es mucho más que eso: para empezar tendríamos que estudiar hasta la saciedad de qué modo está impactando a la comunidad esto que aún no queremos llamar “revolución digital”. Y debemos pasar del diagnóstico que, como en Los sobrevivientes de Gutiérrez Alea, se encierra a esperar a que los malos tiempos pasen, a intervenir con imaginación creativa en esos espacios donde nuevas formas de producir y adquirir saberes compiten todos los días (y no una vez al año, como la Feria) con la lectura tradicional.

La gente que hoy está alejada de la lectura en su modalidad antigua no vendrá a nuestras Ferias tan solo porque nosotros estemos convencidos de que el libro, tal como lo conocíamos hasta ayer, es la cumbre del saber: necesitamos llegar a esa gente, pero ya de paso, necesitamos aprender las cosas positivas que seguramente esas personas tienen que mostrarnos. Porque seguro también allí hay muchas cosas buenas que aprender.

Podríamos aprender, por ejemplo, a socializar y promover nuestros contenidos en las redes prescindiendo incluso de Internet, que es lo que pretendemos hacer con el proyecto “El Callejón de los Milagros”. En estos días de Feria muchas personas se me acercaron para preguntarme por determinados libros que buscaban. ¿Por qué desde la institución no podemos utilizar redes locales para que la gente, que lo puede hacer hasta a través del Zapya, se comunique entre ellos e interactúen de un modo más autónomo? Si más allá de nuestro sistema institucional existe Revolico y redes informales de video-juego, ¿cómo es posible que nosotros no seamos capaces de crear un entorno “inteligente” asociado a nuestros eventos donde las personas utilicen creativamente la tecnología de la que ya disponen para encontrar y compartir lo que andan buscando?

De algo de esto estaremos hablando en el venidero “Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías digitales” que celebraremos en Camagüey entre los días 26 y 28 de abril. Y llevaremos propuestas concretas para trabajar con la comunidad: por ejemplo, con la Red Social “El Callejón de los Milagros” que propondría Desoft podríamos imaginar un escenario donde las personas que acudan al lugar tengan la oportunidad de dar a conocer los filmes que buscan y los que tienen en su poder en su disco duro, y sería la institución (en este caso el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, con su servidor local, y el “Know How” de sus especialistas), el encargado de conectar a todos estos usuarios que, al final, leen más libros y ven más películas que los lectores y espectadores de antes, solo que dentro de un universo digital.

Juan Antonio García Borrero


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EXPOSICIÓN DE FOTOS DEL PASEO TEMÁTICO DEL CINE EN CAMAGÜEY

Sáb, 04/15/2017 - 10:18

Comparto con los amigos las palabras que escribí para la exposición interactiva de fotos tomadas por el artista José Gabriel Martínez Figueredo, y que dejará inaugurado el próximo 26 de abril, el Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales que celebraremos en Camagüey.

UN PASEO INTERACTIVO DESDE LA FOTOGRAFÍA Y EL CINE

Por Juan Antonio García Borrero

José Gabriel Martínez Figueredo es un conocido fotógrafo de la ciudad. Lleva años en esta actividad. Ha ganado varios premios. Pero sobre todo es mi amigo. Esto es importante resaltarlo porque no siempre tomamos en cuenta el peso de lo afectivo en la realización de determinados proyectos.

Gracias a esa amistad, José Gabriel y yo llevamos varios meses planificando esta exposición de fotos que me empeño en pensar “desde lo interactivo”. El diálogo no siempre ha sido fácil, porque su ojo fotográfico es todavía maravillosamente analógico.

Quiero decir, José Gabriel sabe encuadrar, componer, iluminar, contar historias donde muchas veces aparece el célebre punctum barthesiano descrito en “La cámara lúcida”. Pero esas historias jamás las ha pensado desde la perspectiva transmedial: para él, la verdad fotográfica se construye en la relación que puedan experimentar sus espectadores con esas láminas impresas que admirarán en las exposiciones: una verdad tan efímera como la brevedad de la permanencia frente a ellas.

Mi criterio, sin embargo, es que la fotografía, lejos de mostrar una verdad basada en la ya insostenible metafísica de la presencia (lo que se ve o advierte), nos puede ayudar (a los espectadores) a encontrar un camino que nos impulse a construirla de conjunto con los otros. Que nos impulse a indagar en ese misterio que de repente impacta a la retina y perdura cierto tiempo, y nos ayude a adquirir un poco más de conciencia de lo problemática que todo el tiempo es la realidad. Ese sería el posible camino de una trascendencia que va más allá de la coyuntura y la ocasión.

Porque no importa que, como en el caso de estas fotos que hablan del Paseo Temático del Cine de Camagüey, “el realismo” parezca ser el principio y fin de ese conjunto de imágenes. La realidad nunca es lo que parece ser: la realidad es desplegable, desmontable, está conformada por capas que se superponen de modo dinámico todo el tiempo, a un ritmo tan frenético que nuestros pobres sentidos jamás podrán percibir en profundidad. La más “objetiva” de las fotografías que podamos concebir y admirar, esconden dentro de sí un montón de realidades que es posible seguir conectando y desconectando al margen del momento en que la apreciamos por primera vez. Porque, digámoslo de una vez, una foto siempre será un laberinto de sensaciones, memorias, olvidos, estados de ánimo.

Las diez fotos que hemos seleccionado para colgar ahora en las paredes del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo más convencionales no pueden parecer. De hecho, he tenido que convencer a José Gabriel de que las más “experimentales” de la serie (que son las que él hubiese preferido exponer) son las que menos me interesan para lo que queremos priorizar en este minuto: dar a conocer con perspectiva de conjunto el Paseo Temático del Cine, algo que como espacio existe desde el 2014 pero que no se ve aún.

Es decir, queremos que estas fotos de los sitios que a diario recorremos los camagüeyanos, y que por ello mismo, se nos han hecho transparentes o invisibles, sirvan apenas de pórtico a lo que sería una aventura mayor: el ingreso a un mundo expandido que a través de un Código QR asociado a cada foto, y dispositivo inteligente por medio (teléfono, Tablet, laptop, etc) nos llevaría a una página del Portal El Callejón de los Milagros, donde encontraremos información de todo tipo, archivos de imagen y/o sonido, etc, los cuales contribuirían a multiplicar los sentidos que ya estaban presentes en la foto original.

Pongamos un ejemplo concreto: la foto del Bar Casablanca. En una exposición tradicional la encontraríamos colgando en su marco en cualquier galería, y la gente pasando de un modo pasivo frente a ella. Admirándola, quizás, pero sin poder hacer nada más. En esta oportunidad la tenemos físicamente al alcance de nuestros ojos, pero también, si utilizamos uno de los lectores de Código QR que abundan en nuestros teléfonos (lo mismo mediante el Zapya o Qvacall, por mencionar apenas dos aplicaciones bastante populares entre nosotros), entonces podríamos descargar un fragmento del filme Casablanca (1941), de Michael Curtiz, donde se aprecia el bar original del cual es una réplica este retratado por José Gabriel, la banda sonora de la película, literatura sobre el filme, o una galería de imágenes de la famosa cinta norteamericana.

Lo mismo ocurrirá con las otras nueve fotos, lo que convertirá a la exposición en una plataforma transmedial que permite el desplazamiento dinámico de un universo físico a otro virtual, y viceversa. Por lo que, si antes el público veía limitada su actividad a lo puramente sensorial, ahora puede concederle protagonismo a su condición de prosumidor (sujeto que produce y consume al mismo tiempo), acompañando al artista en la construcción de nuevos sentidos, no solo con la apropiación desenfadada de “lo que ve”, sino con la reformulación de esos discursos originales, la cual compartirá sin mayores pretensiones que el mero “compartir” con las comunidades de usuarios que usan la misma plataforma. Aprovecharíamos así una nueva práctica cultural asociada a la emergencia de tecnologías que permiten la socialización de una manera, a su vez, inédita.

Creo que esta muestra de fotos de José Gabriel Martínez Figueredo en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo puede marcar un antes y un después de nuestras exposiciones audiovisuales. Como se verá, no estamos hablando del resultado “objetivo” (es decir, el grupo de fotos que se aprecian aquí), sino del espíritu que hay detrás de la voluntad transmedial, y que lo mismo puede involucrar a una foto, a un objeto museable, que a una colección de libros que, gracias al uso creativo de la tecnología se prolongan en nuevos e interminables discursos.

Bienvenidos entonces al Paseo Temático del Cine en Camagüey. Y muchísimas gracias al artista José Gabriel Martínez Figueredo por permitirnos caminar por nuestra siempre querida Calle de los Cines de un modo diferente.


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LA CALLE INTELIGENTE DE LOS CINES… EN CAMAGÜEY

Dom, 04/09/2017 - 10:21

Por ahora sigue siendo apenas un sueño, un anhelo, pero ya se sabe la jerarquía que tienen los sueños en el desarrollo de cualquier proyecto: soñamos con convertir “La Calle de los Cines de Camagüey” en “La Calle Inteligente de los Cines”.

Para lograr eso es preciso seguir consolidando las diversas alianzas estratégicas que, desde el año pasado, se vienen fraguando al amparo del Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”. Como algunos recordarán, en el mes de febrero del año pasado celebramos nuestro Primer Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, y el último día, hicimos nuestra primera “sopa de piedras”, que no es más que un taller de experiencias donde varios aportan ideas, visiones renovadoras, con el fin de llevar a la práctica aquello a lo que se aspira.

Por aquellos días escribimos lo siguiente:

“Algunas de estas ideas que para esos que Saramago llamaba los pesimistas profesionales suenan a ciencia ficción, tal vez se hagan más tangibles hoy en nuestros imaginarios con el Taller de Experiencias que hemos organizado para esta segunda sesión. En este Taller otra vez será importante escuchar, compartir, aprender, despojarnos del pesadísimo fardo de nuestros prejuicios y limitaciones autoimpuestas, y comenzar a soñar con los pies puestos sobre la tierra”.

Varias de las aspiraciones que en aquel momento se expresaron son ahora una realidad. Por ejemplo, ya contamos con la Red Local “El Callejón de los Milagros” que ilumina inalámbricamente todo el Paseo Temático, y que convive con la Red Nauta de Etecsa.

Para este Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales podremos mostrar nuevos avances: gracias a Etecsa, el salón principal del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo contará con el servicio de wifi Nauta, lo que se convierte en un valor agregado para el espacio donde sesionarán las actividades teóricas (ahora el desafío está en hacer un uso creativo de lo que no se tenía antes, con la posibilidad de transmitir en vivo en las redes sociales lo que allí suceda, concertar video-conferencias, etc). Por su parte Desoft presentará la nueva versión del Portal “El Callejón de los Milagros”, cuyos contenidos podrán ser consultados y descargados de modo gratuito por los interesados, accediendo a la dirección www.callejon.cmg.cu, o conectándose a las máquinas que estarán en red en la Mediateca de Nuevo Mundo.  

Para este Encuentro, las entidades convocadas a la elaboración de la nueva “sopa de piedras” tienen ante sí el siguiente eje temático: Cultura audiovisual e informatización del trabajo cultural en La Calle de los Cines de Camagüey. Es decir, cada una de estas entidades o personas podrán exponer en diez minutos, sus ideas sobre cómo insertar dentro de la comunidad, y de un modo práctico, aplicaciones o proyectos que contribuyan a informatizar la gestión cultural y ayuden a convertir en algo natural el uso creativo de las tecnologías entre los ciudadanos.

Esto es importante resaltarlo, porque el Encuentro no se ha diseñado como algo puntual que comienza y termina en tres días, sino como plataforma de trabajo permanente que permitiría que lo allí expuesto se someta a la fiscalización práctica, y a la constante renovación. Digamos que este pudiera convertirse en el espacio ideal para estimular la creatividad de nuestros desarrolladores de aplicaciones en función de un proyecto comunitario. En el caso concreto de esta edición, tenemos previsto evaluar los siguientes proyectos e ideas: “Proyecto de Informatización de La Calle de los Cines” (Copextel), “Sistema de carteleras electrónicas del Paseo Temático del Cine” (Orsis), “Red Social El Callejón de los Milagros” (Desoft), “Galería Interactiva Nuevo Mundo” (Epía Once), “La Mochila en el Paseo Temático del Cine” (Joven Club), “Aprender a mirar en El Callejón de los Milagros” (Cinesoft), entre otros.

Quiero terminar resaltando algo que, por evidente, muchas veces pasamos por alto. Cuando hablamos de informatizar el trabajo cultural estamos hablando de lograr algo más ambicioso que la adquisición e implementación de tecnología, por sofisticada que esta última sea. La inversión tecnológica desde luego que es importante, pero mucho más arduo se nos antoja el trabajo con las subjetividades que harán uso posteriormente de esas herramientas.

En el caso concreto de lo que queremos lograr en el Paseo Temático del Cine en Camagüey es aún más complejo, porque no nos interesa competir con el Paquete u otras modalidades de consumo informal que ya se va imponiendo dentro de la sociedad en paralelo a las gestiones institucionales. Nuestro interés va dirigido a impactar en el desarrollo cultural de la comunidad que tiene acceso a estos dispositivos y escenarios, con un interés muy especial en el reconocimiento de las potencialidades que ya existen en el territorio. Más claro aún: nos interesa intervenir allí donde El Paquete o sucedáneos no actúa, porque no hay una estrategia pedagógica definida.

Es decir, cuando hablamos de convertir a “La Calle de los Cines” en “La Calle inteligente de los Cines” estamos poniendo a los sujetos (a sus inteligencias), y no a las tecnologías, en primer plano. O sea, apelamos a las Humanidades Digitales, y no al fetichismo tecnológico. De allí que sea tan apremiante la integración de las áreas de Educación, Cultura y Tecnologías, las cuales tendemos a asumir todavía mediante el pensamiento disyuntivo.

Hoy en día es absurdo fijar límites a estos territorios que antiguamente podíamos dibujar en un mapa de modo claro. La verdadera informatización de la sociedad se tendría que pensar entonces desde esa perspectiva inédita, por holística. A la incesante globalización del consumo diseñado desde los grandes centros de Poder podríamos oponerle una Política Pública que estimule en la comunidad (nunca que imponga) el uso creativo de la tecnología, asociada a los valores educativos y culturales que defendemos.

Ello supone indagar de modo desprejuiciado en las nuevas subjetividades y prácticas culturales, porque casi siempre construimos nuestro programa público de acciones apelando a la buena voluntad de quienes todavía piensan la Política Cultural según lo que vivimos en el otro siglo. Dicho de otro modo, que seguimos pensando analógicamente nuestra actividad cultural para un público que, actualmente, vive en lo digital.

No digo que sea fácil lograr estos cambios. O que lo consigamos de inmediato. Al contrario. Cuando miro el camino que nos falta por recorrer me intimida la cantidad de escollos, sobre todo subjetivos, que tendríamos que superar. Al margen de la precariedad material, que ya de por sí es intimidante, nos mata el poco uso que hacemos de la inteligencia colectiva en estos asuntos.

Tantos siglos rindiéndole culto al nombre propio (sobre todo de las figuras públicas), ha terminado por pasarnos una factura simbólica que será bien difícil de saldar, pero aun así, la vida misma se encarga de convencernos que son estos desafíos ciudadanos los que garantizan el desarrollo integral de la comunidad a la que pertenecemos. Y el triple imperativo tendrá que seguir siendo: escuchar, compartir, aprender.

Juan Antonio García Borrero      


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HOMENAJE A PABLO RAMOS EN CAMAGÜEY

Mié, 04/05/2017 - 15:07


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CAMINANDO OTRA VEZ CON PABLO RAMOS EN CAMAGÜEY

Dom, 04/02/2017 - 10:59

En Caminando con Pablo (2017)[1], documental de Araiz Torres de Llano sobre Pablo Ramos, fundador de la Red del Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano, hay un segmento del testimonio de Carlos León que describe a la perfección lo que este incansable activista de los derechos de la infancia pensaba de su labor. Según León, Pablo le decía: “Este trabajo es un trabajo que no se acaba nunca, porque siempre hay niños. Y los audiovisuales casi nunca piensan en los niños. Y tienen que haber personas que orienten a esos autores audiovisuales, que dejen además expresarse a los niños”.

La sorpresiva muerte de Pablo Ramos en el año 2013 nos privó físicamente del individuo que más y mejor había pensado en Cuba el universo audiovisual del niño. Por fortuna nos queda su legado, el mismo que hoy se promueve a través de la Red del Universo Audiovisual de la Niñez Latinoamericana (Unial) que fundó y le sobrevive.

Recuerdo que a Pablo lo trajimos a Camagüey dos meses antes de su muerte, con el fin de que participara en el 19 Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica. Recuerdo que fuimos hasta su oficina en la Casa del Festival de La Habana, y lo encontramos practicando el tiro con dardos contra una diana que tenía colocada junto a la puerta; y en la boca su eterna pipa. Esa imagen de adulto que sigue siendo niño no ha dejado de permanecer en mi mente. Pero esa inocencia tardía no la asocio a El principito, sino en todo caso a lo que Nietzsche apuntaba: “La madurez del hombre consiste en recuperar la seriedad con que jugaba cuando era niño”.

No fingió sorpresa cuando le dijimos que nos interesaba insertar su trabajo como parte de las actividades del Centro Provincial del Cine, y en especial de aquel Taller. Todavía puedo entender su asombro: honestamente, creo que su trabajo ha sido mejor comprendido en el exterior, que en el territorio nacional. Y él no estaba ajeno a esa paradoja.

Porque no se trata solamente de mencionar a Pablo Ramos como la persona que dedicó buena parte de su vida a estos menesteres. Nos corresponde ahora aprovechar esas investigaciones, y convertirlas en agendas prácticas que permitan transformar en Política Pública lo que por el momento es solamente anhelo institucional. Como bien dice Iván Barreto en el documental, “su legado pedagógico está ahí, en que él concibe el proceso hasta el final, hasta que el niño es el que realmente se expresa a partir de los medios audiovisuales”.

Así que habría que entender el modesto homenaje que queremos hacer a Pablo Ramos en el marco del “II Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales”, como el punto de partida para que, por fin, podamos construir una verdadera plataforma de trabajo en la cual terminen abrazadas, de modo natural, las áreas de Educación, Cultura, y Nuevas Tecnologías.

La presencia en el evento de Eileen Sanabria, actual coordinadora de la Red Unial, será una oportunidad única para actualizarnos en este campo. No solo recibiremos, como donativo, la llamada “Maleta de cortos audiovisuales hechos por niños”, sino que será importante tomar nota precisamente de “la concepción teórica-metodológica de los programas y procesos educomunicativos” que ellos ya contemplan como una de sus principales prioridades.

Hay que insistir una vez más: no queremos realizar otro evento que funcione apenas en los días que dure el mismo. La idea del Encuentro es precisamente aprovecharlo como punto de partida para lo que pudiera convertirse en práctica sistemática en nuestro Paseo Temático del Cine. O como levadura intelectual, para decirlo al estilo de Unamuno, que más tarde nos permita hacer entre todos el pan audiovisual que tanto necesita la comunidad.

Juan Antonio García Borrero

FICHA BIOGRÁFICA DE PABLO RAMOS

Por Alberto Ramos (Tomado del Diccionario del Cine Iberoamericano)

Ramos Rivero, Pablo. La Habana (Cuba), 08.08.1951. Crítico. Especialista en Educación para la Comunicación. En 1976 obtiene la licenciatura en Psicología en la Universidad de La Habana, donde cursa también un máster en Ciencias de la Comunicación (1994). A partir de 1988 coordina los encuentros El Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano, una de las principales actividades del Festival de La Habana, que genera en 1993 la red continental Unial. En adelante, organiza diversos proyectos sobre educación para los medios: Génesis (producción multimedia, 1995), Diagnóstico sobre el video popular en América Latina (1996-97) y Géminis (educación comunitaria, 1998), que auspician la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (Oclacc), Unesco, Unicef y ONU-SIDA. Asimismo, participa en importantes encuentros como Kinderfilmfest (Marl), Prix Jeunesse (Múnich, Santiago de Chile) y las cumbres sobre medios para niños y adolescentes de Toronto (2002), Tesalónica (2003) y Río de Janeiro (2004). Sus textos sobre el tema aparecen en Diálogos de la Comunicación (Perú), Revista Comunicación (Venezuela), Aldea Global (México), Educommunication News(Bruselas) y Núcleo de Comunicação e Educação (Brasil), entre otras. A su vez, imparte cursos, maestrías y talleres en universidades e instituciones culturales iberoamericanas. Desde 1999 dirige la Red de Educomunicación de la Oclacc y su proyecto Educom, para el cual edita a partir de 2003 el boletín Educ@m.

PUBLICACIONES: (compilador):

El niño y la imagen, La Habana, Ed. Pablo de la Torriente, 1996; Para verte mejor… Para oírte mejor… Una aproximación a la relación televisión/escuela, La Habana, Ciencias Sociales, 1996; (comp.): Del otro lado de la imagen, La Habana, Red Unial, 2000; Tres décadas de educomunicación en América Latina: Los caminos del Plan DENI (CD-Rom), Quito, Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, 2001.


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PENSAR LO PÚBLICO DESDE LA VANGUARDIA INTELECTUAL

Sáb, 04/01/2017 - 10:13

Ayer un grupo de creadores de la UNEAC de Camagüey, tuvimos la oportunidad de reunirnos con representantes del Gobierno Provincial y la Dirección de Cultura del territorio. No creo que en muchas partes del país “la vanguardia intelectual” tenga la oportunidad de reunirse periódicamente con los decisores y políticos principales de la provincia donde residan. Eso es un lujo. Y sin embargo, hay que decirlo por lo claro, la reunión fue un fracaso. Y confirma lo que escribí hace poco a raíz de la Asamblea de la UNEAC celebrada en Camagüey: el pensamiento creativo que se supone defina el carácter de nuestra vanguardia intelectual, entre nosotros anda de capa caída.

No me interesa referirme a lo sucedido de modo puntual, porque eso sería quedarme en la anécdota, y una vez más darle la espalda al mal profundo que tenemos que sanar: el déficit de altura intelectual que tienen nuestros debates cuando aluden a lo público.

Quizás el gran problema está en que seguimos confundiendo esfera pública con la sala de nuestra casa, en el sentido que pensamos que intervenir en esos foros donde se deciden cuestiones que tendrían que ver con el funcionamiento del país, o de la comunidad a la que pertenecemos, no se distinguiría de esa conversación distendida o apasionada que mantenemos con amigos y hasta enemigos en espacios privados (que, por cierto, incluyen a los blogs). Es decir, seguimos rindiéndole culto a la opinión (que es fácil de expresar), y no al pensamiento creativo, que exige muchísimos esfuerzos.

Por ello tal vez sea hora de establecer reglas que permitan construir las bases para que el debate público se convierta en algo útil, productivo, y no meramente catártico. Para eso necesitamos recordarnos que pertenecer a la vanguardia intelectual implica dejar a un lado la tentación de esgrimir nuestro currículum u autoridad artística como elemento que define el mérito de las ideas expuestas.

Una cosa no tiene que ver con la otra. Al contrario. Muchas veces lo que hemos logrado en nuestra especialidad, termina anulando el intercambio desprejuiciado de ideas con otros que tal vez se destaquen menos en la actividad artística, pero que por sus experiencias en la vida, pueden aportar muchísimo en el mejoramiento de “lo público”. Lo hemos dicho en otras ocasiones: “el intelectual” no es el ombligo del mundo; en todo caso es alguien a quien la lucidez le podría ayudar a romper con esos mitos. O sea, los que integran la vanguardia se suponen que están aprendiendo todos los días, pues para eso han optado por el experimento, la renovación, la avanzada.

De allí que necesitamos improvisar menos en esas intervenciones. O lo que es igual: necesitamos prepararnos más, estudiar con verdadero rigor aquello de lo que pretendemos hablar, evitar los impresionismos, ser concisos (que es el mejor modo de ir a las esencias). Yo he asistido a un montón de reuniones y asambleas, y me sobrarían muchísimos dedos de las dos manos si quisiera contar las veces en que las personas llevan por escrito sus ideas, o al menos sus apuntes.

Eso trae como consecuencia que gran parte de las controversias que se originan se nutre de las malas interpretaciones, las desinformaciones, o las reacciones temperamentales, y se pierde un tiempo precioso escuchando una y otra vez cómo se gira sobre lo mismo, sin aportarse nada sustancial, nada creativo. Y lo peor: que lo que pudiera aprovecharse como fortaleza (las diferencias de puntos de vista que siempre enriquecen) termina interpretándose como posiciones antagónicas que anulan cualquier posibilidad de intercambio creador.

Pero insisto en lo que dije al principio. Creo que el gran problema es que no tenemos claro todavía de qué hablamos cuando se alude a la vanguardia intelectual. Pienso que nadie pondrá en duda que la UNEAC reúne a buena parte de los artistas y escritores más importantes de este país, pero hablar de una vanguardia intelectual es algo diferente, en tanto aquí más bien hay renuncia voluntaria al reconocimiento individual para entregarse a una causa colectiva, pública.

Dicen que cuando Quincy Jones invitó a los músicos que participaron en la grabación de “Somos el mundo”, les envió una carta que finalizaba pidiéndoles que “dejasen el ego en la puerta”. A los que aspiren formar parte de la vanguardia intelectual, debería exigírsele lo mismo.

Juan Antonio García Borrero


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DANIEL CÉSPEDES SOBRE “EL PRIMER TITÓN”

Vie, 03/31/2017 - 08:32

Reproduzco este artículo publicado en el sitio IPS. Sobre todo agradezco mucho que la mirada del articulista haya advertido que en ese libro, más que una biografía al uso, hay un intento de problematizar la acción misma de escribir una biografía.

EL TITÓN DE LA CUBA REPUBLICANA

Investigador muy bien documentado, ensayista de prosa limpia, amena, Juan Antonio García Borrero nos regala El primer Titón: una biografía de los años decisivos en la formación de Tomás Gutiérrez-Alea. El período republicano como pieza clave en ese entramado vivencial que estimuló a uno de los creadores más notables de la cultura cubana.

Por Daniel Céspedes 24 Marzo, 2017 (Tomado del sitio IPS)

Para citar un fragmento de una obra escrita, o incluso traer a colación un retazo de un discurso oral válido, es preciso encontrar bien aquello que resuma tanto la generalidad como la esencia de lo planteado por su autor. No se hace justicia cuando uno toma una oración o un párrafo de un libro y lo emplea al libre albedrío, desconociendo que tal vez, en unas líneas próximas, se argumenta mejor o, en el más sorprendente de los casos y por estrategia discursiva, el propio escritor decida enmendar algo que, en verdad, nunca fue una afirmación.

Que me perdone el lector por ese preámbulo, pero al recorrer las páginas iniciales de El primer Titón (Editorial Oriente, 2016), del ensayista e investigador de cine cubano Juan Antonio García Borrero, una incipiente idea sobre el género biográfico me dejó inconforme y preocupado. La transcribo ya: “(…) de los muchos inconvenientes con los que tropieza todo aquel que decide escribir la biografía de otra persona (o incluso la propia), tal vez el más intimidante sea ese que nos exige precisar a partir de cuánta una vida comienza a ser digna de relatarse a los otros”.[1]

No podía creer que García Borrero cercara los terrenos más limitados que transgresores de la biografía; hasta que, por fortuna, todo fue una primera impresión por meditar demasiado en uno de los fragmentos menos importantes. Pues, ya lo digo, las 13 páginas preliminares en torno a justificar de alguna manera por qué escribir un libro como El primer Titón valen releerse por cuanto dice el también polémico bloguero en torno a la biografía. Más temprano que tarde, rectificar tranquiliza.

La biografía se muestra como una determinada curva de interés específica que puede fluctuar entre un recorrido horizontal y otro alternado, y hasta atravesado, por otros géneros escriturales, donde el biógrafo precisa con datos y se arriesga con insinuaciones. En toda la reconstrucción, sobre todo subjetiva por lejanía epocal e intereses del investigador, llega el añadido como aporte, merecido o exagerado, de la singularidad del personaje digno de la biografía. Lo singular como cualidad alcanzada, primero al ser expuesta por el escritor, para luego quedar también revelada (que no del todo compartida) por el lector.

Así como la biografía más llamativa de María Zambrano -pensadora andaluza leída por García Borrero- uno la encuentra no solo en Delirio y destino y La tumba de Antígona, sino en casi todos sus libros de ensayos poéticos, de tal forma, como recuerda él a propósito de Tomás Gutiérrez-Alea: “su biografía yace ya, dispersa, a lo largo de todas sus películas, cartas, polémicas, acciones colectivas”.

Lo cual me permite relacionar otra reflexión a partir del intento de hacer de El primer Titón una “biografía intelectual”, asociación interesante por cuanto remite a los propósitos de un trascender psicológico que repercute, claro está, en las etapas de formación del cineasta; aunque, antes, del pensador cultural. Recordemos que un realizador y un escritor no son necesariamente intelectuales. Pero, como bien sabe Borrero, el hecho de que Titón fuera un polemista, un promotor por excelencia de lo cubano en función de lo universal y viceversa, se le consideró siempre un intelectual de mucho respeto.

Matizado por el complemento historiográfico desde acontecimientos preliminares, paralelos y posteriores al nacimiento de Gutiérrez-Alea en 1928, el autor divide el libro en 11 segmentos más un anexo que pueden ser leídos aparte. No por ello contribuimos a fragmentar una imagen que, ni aun con los varios libros sobre Titón y su cine, bastan para abarcarlo todo.

Lo biográfico comenzaría a perfilarse, entonces, no con el nacimiento biológico, que es algo demasiado común, sino en el reconocimiento que alcanzamos de nuestra trágica singularidad, y en el afán por hacer de ella algo que intenta liberarse, todo el tiempo, de las dictaduras de “los muchos”.

Aunque, conviene avanzar cronológicamente, pues Borrero rememora, asocia e interpreta hechos dispersos, aunque aquí muy relacionados, que van desde la creación del Cine-Club hasta la primera Cinemateca de Cuba, la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, el audiovisual El Mégano, el proyecto Cine-Revista; estos, hechos de vital importancia para el hombre y el creador. Eso sí, siempre en compañía intelectual, ya fuera por la amistad apreciable, con figuras de la posterior relevancia de Germán Puig, Ricardo Vigón, Néstor Almendros, Guillermo Cabrera Infanta y luego con Alfredo Guevara y Julio García Espinosa.

Investigador muy bien documentado, ensayista de prosa limpia, amena, Juan Antonio García Borrero nos regala El primer Titón (el título pudo ser mejor): una biografía de los años decisivos en la formación de Tomás Gutiérrez-Alea. El período republicano como pieza clave en ese entramado vivencial que estimuló a uno de los creadores más notables de la cultura cubana. (2017)

Nota:

[1] Juan Antonio García Borrero: El primer Titón. Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2016, p.18.


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HOY, CIBERTERTULIA “EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS”

Jue, 03/30/2017 - 09:19

Les recuerdo a los amigos que, hoy, a las seis de la tarde, estaremos en El Callejón de los Milagros, conversando sobre la representación de la mujer en el video-clip cubano. Tendremos como invitadas a Mayra González Aróstegui y Lourdes Mazorra López, integrantes del Proyecto Pedagógico Mundo A, así como a la Dra. María Antonia Borroto Trujillo.

Siguiendo con las acciones propuestas por el Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual, los asistentes podrán descargar libremente con sus dispositivos móviles diversos materiales relacionados con lo que acá se debatirá.

Igualmente hemos colocado el documental Una isla para Miguel (1968), de la realizadora Sara Gómez.

Juan Antonio García Borrero


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UVERO (2011), de Arian Enrique Pernas

Jue, 03/30/2017 - 09:13

Uvero: una obra sin precedentes en la historia del audiovisual cubano

Por Jorge Luis Lanza

Uvero (2011), realizado por Arian Pernas en colaboración con su hermano Ariel Pernas. Éste ultimo construyo la acertada banda sonora de este singular documental, premiado en la XI Muestra de Cine Joven de La Habana en la categoría de documental y en la III edición del Festival Surimagen que se desarrolla anualmente en Cienfuegos como mejor corto de animación.

Para ambos eventos ha sido difícil la inserción de tan iconoclasta e irreverente obra en los géneros tradicionales del cine y los medios audiovisuales. Algunos estudiosos del medio la catalogan como un documental por el tema abordado, al tratar un aspecto histórico siguiendo las reglas inviolables del género, desde una perspectiva estética sin precedentes, al apelar a los códigos estéticos del cine de animación realizado con la tecnología 3D, es decir, se clasificaría como un documental de animación, según el punto de vista de los realizadores cienfuegueros.

Como documental de animación ha logrado reconstruir la historia y la imagen visual de un poblado olvidado de la región de las Villas gracias a los recursos del lenguaje audiovisual. El asunto se complejiza por el hecho que su imagen actual no es la misma a aquella que tuvo en el pasado. Los embates del tiempo han modificado totalmente su identidad visual.

Para lograr tal propósito fue imprescindible el uso de la tecnología digital 3D para recuperar dicha identidad visual, a partir de escasos referentes o fuentes existentes, como viejas fotos que conservan algunos antiguos pobladores de ese lugar y que forman parte del patrimonio cultural de Uvero, y sobre todo, los aportes del testimonio oral de sus pobladores, fruto de sus recuerdos y vivencias, expresión del patrimonio intangible no siempre valorado por los historiadores y antropólogos.

Otro mérito de Uvero en el plano estético fue romper con los canones más convencionales del género documental. Un signo de esa transgresión fue despojar la obra de la retórica verbalista que tanto ha limitado y empobrecido al documental en el contexto cubano, lo cual devela la creatividad que caracteriza a sus realizadores. Esa es la razón por la cual sus realizadores no apelaron a las habituales entrevistas que han empobrecido el género. El único parlamento que se aprecia en este corto de animación es la inolvidable frase ¡Uvero era mi vida!, símbolo de la profunda nostalgia que experimentan los pobladores de una comunidad situada sobre el mar, cuya singularidad lamentablemente se ha perdido con el transcurrir implacable del dios cronos.

En Uvero las imágenes hablan por sí mismas, incluyendo las fotografías utilizadas como referente visual. En dichas imágenes se encuentra contenida toda la información que el espectador necesita, con toda la carga emocional y dramática implícita en dichas imágenes. La poesía que estas develan reafirma esa máxima de que una imagen vale que mil palabras.

Como artistas comprometidos con dichos pobladores, Uvero pudo ser estrenada en dicha comunidad, recibiendo una extraordinaria recepción por parte de ellos, no sólo de aquellos que conocieron el Uvero de antaño, sino también de las nuevas generaciones que hoy agradecen una obra que rescató su historia de las ruinas del olvido.

Ficha técnica:

Uvero

Doc. / Digital / 2011 / 11’/ Productora. Nimbos/ Producción. Alejandro Rodríguez/ Dirección: Arian Enrique Pernas/ Guion. Arian Enrique Pernas, Alejandro Rodríguez/ Fotografía. Arian Enrique Pernas/ Edición. Arian Enrique Pernas/ Música. Ariel Pernas/ Sonido. Alejandro Rodríguez/ Diseño de banda sonora. Ariel Pernas, Alejandro Rodríguez/ Dirección de arte. Arian Enrique Pernas/ Animación. Arian Enrique Pernas/ Sinopsis. Una comunidad ha desaparecido parcialmente. Durante un recorrido vuelven a la vida lugares, personajes y situaciones de una época olvidada.


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LECCIONES DE ANTICINE

Mié, 03/29/2017 - 09:37

Ayer tuve el encuentro final con los alumnos del ISA de Camagüey que participaron en el Taller que impartí sobre “pensamiento creativo”.

Les recordé el objetivo que tenía ese grupo de charlas (más que conferencias) que estuvimos protagonizando. Mi propuesta siempre fue partir del cine (tal como lo entendemos en nuestros espacios académicos) para proyectarnos hacia algo más ambicioso. Incluso para negarlo.

Esto tendría que ver con lo que Joseph Mankiewicz apuntó en algún momento: “Los nuevos directores han cometido un grave error al aprender a hacer cine en escuelas y universidades. Que se cultiven, que lean, que aprendan de Shakespeare, de Molière o de Cervantes, que han sido formidables guionistas”.

Por supuesto que no se trata de negar la historia del cine, pero sí poner bajo sospecha el modo en que nos la han contado. O los paradigmas que nos han vendido como intocables. Y, claro está, eso solo se logra partiendo de la filosofía, que es la única herramienta que nos pone a salvo del mero impresionismo, o la cinefilia que se contenta con describir mudables estados de ánimo.

Mi gran sorpresa es que casi todos mis jóvenes alumnos tenían a mano a determinados filósofos para pensar lo que quieren lograr en un futuro. Sócrates, Platón, Aristóteles, Nietzsche, Foucault, fueron los que individualmente me señalaron como sus preferidos (les hice saber de mi desconcierto ante el olvido del gran Marx, que sigue siendo grande). Y eso dio pie a que tuviéramos un rico debate alrededor del concepto mismo de cine cubano y la condición post nacional en que se mueve la producción audiovisual de estos días.

No sé cómo van a recordar ellos estos encuentros, si lo recordaran. Mi interés fue sembrar ciertas inquietudes. Llamar la atención sobre el perfil problemático de aquello que, a primera vista, parece transparente e inofensivo. Pero sobre todo como les recalqué en varias ocasiones: estudiar en una escuela de cine, o en donde sea, tiene que ser algo más interesante que aprender a filmar impecablemente las películas, de acuerdo a lo que otros han logrado.

El cine hay que pensarlo críticamente, desmontarlo, ponerlo al revés, acompañarlo de ideas creativas, liberarlo de prejuicios y adoraciones cinéfilas. Dicho de otro modo: convertirlo en herramienta de emancipación, en vez de opio que tranquiliza.

Juan Antonio García Borrero


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