Senderos bifurcados: los estudios sobre Cuba y la cubanología

Resumen: 

Se ofrece una amplia panorámica de la literatura docta sobre Cuba producida en universidades de los Estados Unidos. La intención es mostrar un cuadro no demasiado analítico, pero ilustrativo de lo que se ha realizado en instituciones de altos estudios en los Estados Unidos. Además, se sugiere la necesidad de un trabajo similar, o sea, un censo,  a fin de describir lo que ha sido producido tanto en Cuba como en América Latina, Europa, Canadá, entre otros lugares.

Abstract: 

It is the intention of this presentation to offer a broad overview of the scholarly literature produced at United States universities. The intention is to offer a picture that is not too analytical, yet, it illustrates what has been done at institutions of higher learning in the United States. A similar census-like output is necessary in order to describe what has been produced in Cuba as well as in all of Latin America, Europe, Canada and elsewhere.

Evaluar el estudio sobre Cuba no es tarea fácil. Hay numerosas posibilidades de abordarlo. Se podría distinguir lo que ha sido producido dentro y fuera de la Isla. Valdría la pena determinar qué ha sido informado por periodistas, o analizado por estudiosos. Además, debido a la naturaleza polémica de la Revolución cubana, es posible dar una ojeada a paradigmas, análisis de contenido y a muchos otros aspectos.

El propósito de este trabajo es ofrecer una amplia panorámica de la literatura erudita producida en universidades de los Estados Unidos. Aunque un amplio panorama sería solo descriptivo sin un verdadero análisis de contenido, la intención que nos mueve es ofrecer un cuadro no demasiado analítico, sino ilustrativo de lo que se ha realizado en instituciones norteamericanas de altos estudios. Por otra parte, se necesita de un trabajo similar, como un censo (con el que no contamos) a fin de describir lo que ha sido producido tanto en Cuba como en América Latina, Europa, Canadá, entre otros lugares.

En esta panorámica no se evalúa ni se analiza tesis, paradigmas o metodologías, ni se toma posición a favor o en contra de una obra o tesis en particular. Además, carece de un análisis más detallado de cada trabajo que se ha cuantificado.

La intención ha sido ofrecer un amplio cuadro del estudio de Cuba producido por estudiantes de posgrado en instituciones de estudios superiores de los Estados Unidos. El ensayo no incluye materiales de libros, periódicos o revistas. Este campo de investigación por parte de estudiantes que cumplían requisitos para doctorarse en ciencia, aquí lo denominamos «Estudios cubanos» que no tiene que ver con la «cubanología», la cual resulta un fenómeno más contradictorio (Valdés, 1971; 1988; 1995a; 1995b; 1999).[1]

Para los datos ofrecidos, hemos confiado en materiales disponibles desde el 1 de octubre de 2018 en la base de datos sobre disertaciones del banco de datos de la empresa ProQuest, que mostró un total de 61 703 entradas (disertaciones de doctorados) sobre cuestiones relacionadas con la Isla, desde 1902 a principios de 2018. Es decir, la cifra total de doctorados obtenidos en universidades de los Estados Unidos. El total general está alrededor de 62 000 entradas (sin incluir las maestrías).[2]

El patrón de las disertaciones

El primer doctorado con un contenido sobre Cuba fue otorgado en 1902, por el Departamento de Historia en la Universidad de Harvard, y se refería a las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba hasta 1830. Entre 1902 y 1933 (la primera era republicana cubana), es decir, durante treinta y un años hubo diez disertaciones adicionales relacionadas con la Isla: Harvard (cuatro doctorados), Yale y Northwestern (dos cada una) mientras que las de Princeton, Nueva York, de Chicago y la de Pennsylvania produjeron una disertación cada una. Tres disertaciones trataron sobre relaciones entre los dos países y dos sobre los vínculos diplomáticos en específico.

De 1932 a 1939, trece disertaciones fueron realizadas en universidades de los Estados Unidos. Northwestern produjo dos; un número similar fue defendido en Harvard y, cada una con una disertación: Columbia, UT-Austin, Ohio, UNC, en Chapel Hill; Yale, y Urbana-Champaign, en Illinois. Esa fue una época de gran crisis económica, social y política en el mundo por lo que tres de ellas trataron temas económicos, una analizaba las relaciones entre los dos vecinos y otra la política cubana.

Durante la década de los 40, la Universidad de Chicago produjo tres doctorados sobre Cuba; Columbia, dos; en tanto Yale, Harvard, Ohio, Johns Hopkins, Clark, Cornell, Minnesota y Bautista del Sur tuvieron uno cada una. Es decir, un total de trece disertaciones. De ellas, seis trataron cuestiones económicas, incluyendo las relaciones con el vecino del norte.

Quizás debido a la depresión económica a nivel mundial, en la década de los años 30 el interés sobre Cuba fue menor que en la de los 50. En esta última, el ritmo de las disertaciones de doctorado comenzó a aumentar. Los estudiantes y la Facultad estaban reaccionando a eventos en la Isla, y nuevos actores se sumaron al estudio de Cuba y a la concesión de maestrías y doctorados. En 1950 las Universidades de Columbia y la Estatal de Ohio produjeron doctorados sobre Cuba. En 1951, Harvard continuó haciendo lo mismo y a ella se sumó Clark. En 1952, Charles A. Page, de la Universidad de California-Berkeley, quien fue un pionero en el tema, presentó su inteligente obra El desarrollo del trabajo organizado en Cuba.

Ese mismo año, cuatro universidades produjeron doctorados sobre Cuba: Stanford, UNC-Chapel Hill (Federico Gill, un cubano, había estado impulsando estas actividades), la de Wisconsin-Madison estaba prestando más atención a América Latina, y en este desarrollo William Appleman Williams jugó un papel significativo, y UC-Berkeley se unió al esfuerzo.

En 1953, la Universidad de Tulane produjo su primer doctorado sobre Cuba, cuando comenzó a explotar las relaciones geográficas, históricas y comerciales con la Isla. Había acumulado mucho en cuanto a archivos, ya que Cuba y Louisiana tuvieron una historia colonial común bajo España. Asimismo, la Universidad de la Florida (Gainesville) estaba dando los pasos necesarios para explotar sus lazos históricos y políticos con la Isla. Ya en 1954 la de Columbia sería la primera institución de la educación superior que concedió dos doctorados a estudios cubanos en un mismo año.

En esa fecha un joven graduado de dicha universidad, Cole Blasier, escribió un estudio comparativo de los partidos comunistas cubano y chileno, titulado The Cuban and Chilean Communist Parties: Instruments of Soviet Policy (1935-1948). Posteriormente desempeñó un papel determinante en el esfuerzo por un estudio importante sobre Cuba en la Universidad de Pittsburgh.

En 1953 la Universidad Duke ingresó en el campo de los estudios sobre Cuba con una tesis de maestría muy singular —que integraba el análisis de la independencia nacional, la cuestión racial y la del trabajo— sobre Antonio Maceo, el general guerrillero negro, que peleó contra el dominio colonial español durante treinta años (Nichols, 1954).

Entre 1955 y finales de 1958 se presentaron y fueron aprobadas dieciséis disertaciones de doctorado por universidades que hasta entonces no habían estado particularmente involucradas con Cuba: el Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT), Kentucky, Maryland, Vanderbilt, la Estatal de Michigan, Chicago y Wisconsin-Madison, las que crecieron en importancia después de 1959.

En esa década, hubo diez disertaciones sobre asuntos económicos; nueve discutieron y analizaron las relaciones e interacciones entre Cuba y los Estados Unidos, y cuatro trataron asuntos políticos internos, incluyendo la ideología. La disertación de John M. Hunter en Harvard, en 1951, A Case Study of the Economic Development of an Underdeveloped Country. Cuba, 1899-1935 debiera ser rescatada del olvido. También existe una obra notable, de Gerald Read: Civic-Military Rural Education in Cuba: Eleven Eventful Years (1936-1949), de la Universidad de Ohio.[3] Read reportó la campaña educacional auspiciada por el gobierno de Fulgencio Batista en las áreas rurales de Oriente.

Es de señalar que los principales temas disciplinarios dominantes antes de 1959 fueron la literatura cubana/latinoamericana (15 disertaciones) y la historia (10). Sin embargo, hubo algunas excepciones notables. Richard Gray hizo una sobre José Martí, en la Universidad de Madison-Wisconsin, en la que señaló la importancia del líder y pensador revolucionario, en un estudio a fondo presentado en 1958. De forma similar, y en el propio año, la disertación de Harold A. Wolf sobre la política azucarera de los Estados Unidos constituyó un tratamiento muy útil de la economía política del azúcar y su impacto en la Isla. Roland T. Ely también escribió sobre el azúcar: From Country House to Cane Field —después se conocería con el título Cuando reinaba su Majestad el Azúcar—, mientras que Byron White produjo Cuba and Puerto Rico: A Case Study in Comparative Economic Development. Esta disertación fue traducida rápidamente al español y se convirtió en best seller en Cuba bajo el título de Azúcar amarga (1959). Además, hubo ocho tesis de doctorado sobre Cuba en las universidades de Columbia, Cornell, Estatal de Michigan, Chicago, UNC-CH, Wisconsin-Madison y Florida (Gainesville), todas en 1958.

Así, antes de la Revolución cubana de 1959, universidades estadounidenses habían contribuido con un gran total de sesenta y ocho disertaciones que trataban algún aspecto sobre Cuba. Excepto en la década de los 50, las cuestiones políticas, económicas y sociales no eran temas que atrajeran a muchos estudiosos en instituciones de altos estudios.

Sin embargo, cuando la Revolución triunfó, el mundo académico en las universidades de los Estados Unidos reaccionó con cierta preocupación, al igual que el gobierno estadounidense. En 1958 el número de disertaciones relacionadas con la Isla descendió a ocho; al año siguiente decreció a seis. Y en 1960 cayó aún más hasta solo dos. A medida que la confrontación de Cuba con el gobierno de los Estados Unidos aumentaba, el número se reducía: 1961: 4; 1962: 2, y 1963: 0, justamente tras la «Crisis de los Misiles».[4] A partir de ese momento comenzaría un incremento muy lento (véase Tabla 1a).

Tabla 1a. Disertaciones anuales (DA) sobre Cuba en universidades norteamericanas (en orden cronológico).

 

Año

DA

Año

DA

Año

DA

Año

DA

1902

1

1952

4

1975

32

1997

29

1905

1

1953

3

1976

30

1998

44

1912

1

1954

6

1977

25

1999

42

1916

1

1955

2

1978

15

2000

56

1918

1

1956

4

1979

18

2001

62

1924

1

1957

2

1980

19

2002

54

1928

1

1958

8

1981

22

2003

63

1929

1

1959

7

1982

23

2004

59

1931

1

1960

2

1983

32

2005

50

1932

3

1961

4

1984

30

2006

71

1934

2

1962

2

1985

31

2007

69

1935

3

1964

8

1986

23

2008

50

1937

1

1965

9

1987

31

2009

61

1938

2

1966

9

1988

25

2010

55

1939

3

1967

9

1989

22

2011

61

1941

2

1968

13

1990

32

2012

63

1944

1

1969

14

1991

29

2013

46

1945

2

1970

23

1992

25

2014

35

1947

4

1971

12

1993

33

2015

43

1948

4

1972

20

1994

30

2016

48

1950

2

1973

31

1995

51

2017

32

1951

2

1974

22

1996

49

2018

1

 

Nota: En los siguientes años del siglo xx no se reportaron tesis sobre Cuba: de 1903-1904; 1906-1911; 1913-15; 1917; 1919-23; 1925-27; 1930; 1936; 1940; 1942-43; 1946; 1949 y 1963.

 

Con la desintegración de la Unión Soviética y sus contrapartidas en Europa del Este, la situación en Cuba atrajo a muchos más estudiantes. La cifra de disertaciones y tesis de maestría aumentó. Sin embargo, cuando no se produjo una agitación política y contrarrevolucionaria en la Isla, en alguna medida el interés declinó.

La Tabla 1b ofrece la misma información de la anterior, pero lo importante en ella radica en el total de tesis anuales, que, como se aprecia, llegó en un solo año a 71). Además, se pueden visualizar mejor los altibajos por años.

 

Tabla 1b. Disertaciones anuales (DA) sobre Cuba en universidades norteamericanas (en orden de cantidad).

 

DA

Año

DA

Año

DA

Año

DA

Año

71

2006

32

1975

19

1980

2

1934

69

2007

32

1983

18

1979

2

1938

63

2003

32

1990

15

1978

2

1941

63

2012

32

2017

14

1969

2

1945

62

2001

31

1973

13

1968

2

1950

61

2009

31

1985

12

1971

2

1951

61

2011

31

1987

9

1965

2

1955

59

2004

30

1976

9

1966

2

1957

56

2000

30

1984

9

1967

2

1960

55

2010

30

1994

8

1958

2

1962

54

2002

29

1991

8

1964

1

1902

51

1995

29

1997

7

1959

1

1905

50

2005

25

1977

6

1954

1

1912

50

2008

25

1988

4

1947

1

1916

49

1996

25

1992

4

1948

1

1918

48

2016

23

1970

4

1952

1

1924

46

2013

23

1982

4

1956

1

1928

44

1998

23

1986

4

1961

1

1929

43

2015

22

1974

3

1932

1

1931

42

1999

22

1981

3

1935

1

1937

35

2014

22

1989

3

1939

1

1944

33

1993

20

1972

3

1953

1

2018

 

En febrero de 2018, el total de doctorados sobre temas relacionados con la Isla, otorgados por universidades estadounidenses, desde 1902 alcanzó la cifra de 1 973 disertaciones. El tema que ha atraído el mayor número de estudiosos ha sido la obra y vida de José Martí. Hay cincuenta disertaciones sobre el Apóstol, hasta el momento de escribir este artículo (10 de marzo de 2018).

La siguiente tabla muestra el número total de tesis sobre Cuba, por universidad y períodos de tiempo. Se observa que la de Nueva York lidera este marcador y que la de Harvard, primera en otorgar un doctorado sobre Cuba, hoy está en el octavo lugar.

 

Tabla 2. Producción de tesis de doctorado, por períodos de tiempo y universidades de los Estados Unidos (en orden descendente).

 

Cant.

Años

Universidad

73

1932-2017

Nueva York

70

1967-2017

Miami[5]

62

1935-2015

Texas, Austin

60

1905-2016

Yale    

52

1935-2017

Norte de Carolina, Chapel Hill

51

1935-2016

Columbia

50

1965-2016

Estatal de la Florida

49

1902-2016

Harvard[6]

47

1952-2013

1917-1954

1953-2016

California, Berkeley

California, Los Ángeles

Florida

42

1973-2018

Ciudad de Nueva York

40

1918-2014

Chicago

37

1969-2017

Pittsburgh

34

1958-2017

Michigan

33

1924-2017

Pennsylvania

32

1994-2017

1970-2016

Internacional de la Florida

Indiana

31

1948-2015

1912-2017

Cornell

Princeton

30

1952-2015

2014-1968

Wisconsin, Madison

Southern California

28

1952-2009

Stanford

24

1957-2017

1953-2009

Georgetown

Tulane

23

1970-2014

1980-2017

Rutgers Estatal de Nueva Jersey, New Brunswick

Estatal de Nueva York, Stony Brook

22

1939-2014

1968-2017

1955-2016

1947-2015

Illinois, Urbana-Champaign

Kansas

Maryland, College Park

Minnesota

21

1954-2015

1977-2008

Duke

Massachusetts, Amherst         

20

1938-2013

Estatal de Ohio

19

1981-2011

1980-2015

1960-2016

1972-2014

Temple

Estatal de Pennsylvania

Arizona

California, San Diego

17

1956-2015

Vanderbilt

16

1974-2013

1947-2007

1971-2016

1955-2012

Emory

Johns Hopkins

Nuevo México

Kentucky

15

1958-2016

1983-2015

1964-2013

1970-2016

Estatal de Michigan

California, Irvine

Virginia

Washington, San Luis

14

1970-2013

1991-2015

Iowa

California, Santa Barbara

13

1972-2015

1984-2012

California, Riverside

Connecticut

12

1932-2010

1969-2017

Northwestern

Estatal de Nueva York, Búfalo

11

1974-2015

1964-2011

Estatal de Nueva York, Albany

Católica de América

10

1978-2016

1967-2010

1972-2011

Estatal de Arizona

Brown

George Washington

9

1984-2013

1984-2013

1996-2011

Siracusa

Colorado, Boulder

Washington

8

1965-2016

1989-2017

1979-2003

Alabama

California, Davis

Georgia

8

1979-2016

1971-2008

Puerto Rico, Rio Piedras (Puerto Rico)

South Carolina

7

1966-2016

1979-2014

1972-2012

1988-2012

American

Estatal de Nueva York, Binghamton

Oklahoma

Houston

6

1984-2016

1954-2014

1986-2015

1985-2015

1967-2008

2002-1964

1976-2016

1985-2006

Boston

Massachusetts Institute Technology

Purdue

Southern Illinois, Carbondale

Cristiana de Texas

Missouri-Columbia

Oregon

Estatal de Washington

5

1975-2011

1979-2017

1990-2010

1975-1999

2006-2016

1995-2011

1996-2014

1980-2016

1976-2008

982-2012

Boston College

Howard

Kansas State

New School for Social Research

Southern, Mississippi

California, Santa Cruz

Cincinnati

Denver

Notre Dame

Rochester

4

2003-2007

1928-1983

1983-2014

1988-1998

2011-2016

1994-1999

1973-2013

1988-2013

Carlos Albizu

Clark

Loyola, Chicago

Miami Institute Psychology, Caribbean Center for Advanced Studies

Texas A&M

Union Institute

Nebraska, Lincoln

Wisconsin, Milwaukee

3

1968-2013

2002-2013

1993-1996

1966-2000

2002-2010

1989-2015

1966-1970

1972-2004

1978-2006

1998-2014

1973-1990

1994-2017

Ball State

Brandeis

California School Professional Psychology, Fresno

Tufts (Fletcher School Law and Diplomacy)

George Mason

Rice

Claremont Graduate

Tennessee

Arkansas

Illinois, Chicago

Wayne State

West Virginia

Nota: A esta tabla hay que agregar que veintiséis universidades produjeron dos tesis cada una, mientras que sesenta y dos cuentan con una sola, en el período comprendido entre 1948 y 2017.

 

Hasta aquí hemos descrito, de manera amplia y panorámica, la producción académica de doctorantes que estuvieron interesados en Cuba y la investigaron desde finales del siglo xix, incluso en los más difíciles tiempos políticos en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba. Sin embargo, debiéramos describir al menos superficialmente las voluntades para vincular los esfuerzos académicos de estudiosos en los dos países, que fueron numerosos. Ello requiere ser investigado aún más.

Tan pronto como cesaron las relaciones entre ambos gobiernos, los intercambios académicos usuales (incluyendo libros) rutas y relaciones profesionales fueron rotos o congelados. Se puede rememorar los monumentales esfuerzos por continuar los intercambios hechos por María Lastayo en la Biblioteca Nacional José Martí, y sus contrapartidas en la Fundación Hispánica en la Biblioteca del Congreso –Dolores Martin, entre otras. La colección de esta biblioteca incluye más de 1 200 manuscritos digitalizados relacionados con Cuba (Search Manuscripts).

Recordamos con cariño sus intercambios mutuos y recíprocos, su amistad, y el respeto y el amor por su trabajo. Efectivamente, a pesar de las magníficas colecciones que poseen determinadas universidades, es fundamental mencionar los fondos de la Biblioteca del Congreso, que de cierta manera ostenta el récord de coleccionista (Magassy Dorn, 1993).

Ciertamente ha sido así también en las instituciones bibliotecarias donde se han realizado trabajos sobre Cuba, desde la Universidad de Miami a la de UCLA y todas las bibliotecas con fondos cubanos significativos. Por fortuna hay numerosos estudios que describen tales colecciones.

La revolución digital ha puesto a disposición por la vía de las computadoras personales colecciones extraordinarias sobre Cuba. Una de ellas, disponible para todo aquel que posea una conexión a las redes sociales, es el Wayback Machine. Al aumentar este recurso su colección impresa, de sonido y fílmica revolucionará nuestro conocimiento sobre la Isla y cualquier otro país, pues pone a nuestro alcance herramientas que no podíamos siquiera imaginar que existían: libros, revistas, periódicos, filmes, documentales, canciones, fotos, manuscritos. Tal conocimiento estará cada vez más interconectado —una verdadera red internacional de erudición.

Sin embargo, Rafael Hernández, director de Temas, esperaba de nosotros algunos comentarios sobre el futuro de los estudios sobre Cuba y la cubanología.

Jorge Luis Borges habló de senderos que seguían rutas diferentes —al igual que los estudios cubanos y su hija cargada de ideología: la cubanología. Pero también sería adecuado recordar el siguiente poema, de Robert Frost, titulado «The Road not Taken» (1916):

 

Two roads diverged in a yellow wood,

And sorry I could not travel both

And be one traveler, long I stood

And looked down one as far as I could

To where it bent in the undergrowth;

Then took the other, as just as fair,

And having perhaps the better claim,

Because it was grassy and wanted wear;

Though as for that the passing there

Had worn them really about the same,

And both that morning equally lay

In leaves no step had trodden black.

Oh, I kept the first for another day!

Yet knowing how way leads on to way,

I doubted if I should ever come back.

I shall be telling this with a sigh

Somewhere ages and ages hence:

Two roads diverged in a wood, and I–

I took the one less traveled by,

And that has made all the difference.

 

[Dos senderos se bifurcaron en un bosque amarillo,

y sintiendo no poder seguir por ambos

y ser un solo viajero, estuve allí largo tiempo      

y miré por uno de ellos tan lejos como pude

hasta donde torció entre los matorrales;

entonces tomé el otro, igual de hermoso,

y siendo quizás la mejor opción,

porque tenía hierba y quería uso;

aunque el hecho de pasar por allí

los había desgastado casi por igual

y ambos aquella mañana yacían

sobre hojas que el paso no había ennegrecido.

¡Oh, guardé el primero para otro día!

Pero sabiendo cómo el camino abre camino,

dudé si alguna vez debiera regresar.

Estaré contando esto con un suspiro

en algún lugar de aquí a muchos siglos:

Dos caminos se bifurcaban en un bosque, y yo–

yo tomé el menos recorrido,         

y eso ha hecho toda la diferencia]

 

El camino que depara al futuro de los estudios cubanos es el menos recorrido: el no ideológico.

 

Traducción: Olimpia Sigarroa.

 

Notas

[1]. La literatura sobre cubanología comprende una parte de lo que es denominado estudios cubanos. 

[2]. Debe señalarse que este estudio, al prestar atención particular a disertaciones de universidades estadounidenses, por lo general utiliza las colecciones de sus bibliotecas.

[3]. En su reporte, Read incluyó la educación elemental en la provincia de Oriente (la cursada por Raúl Castro, pero, por supuesto, describió los cursos, y no mencionó nombres).

[4]. Investigación llevada a cabo por Nelson P. Valdés, a partir de ProQuest Data Base, con la ayuda técnica de Steve Johgart, coordinador de contenidos del equipo de ProQuest.

[5]. Una descripción de la colección digital de manuscritos y fotos en la Universidad de Miami está disponible en <https://bit.ly/2J0oiWL>.

[6]. El Programa de Estudios sobre Cuba, del Centro David Rockefeller para Estudios Latinoamericanos, tiene en plan digitalizar, en la biblioteca Harvard, parte de su colección relacionada con Cuba (Li, 2018).

 

Bibliografía

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