En el contexto actual, la Estrategia de desarrollo local constituye una política pública que ocupa un lugar central en las agendas de los gobiernos a nivel municipal. El punto de partida se sitúa en los cambios que, dentro del modelo de desarrollo económico y social, ha propiciado la dirección del país, y de manera relevante, esta nueva tendencia que enfoca la gestión de los procesos con una proyección más territorial, sobre bases participativas. Así lo reflejan los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución (PCC, 2011), las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social (PNDES) hasta el 2030 (2017), la Constitución de la República de Cuba (2019), y la gestión gubernamental que se distingue por el contacto sistemático con los territorios. Todo ello es decisivo para abordar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030 de manera integral.

La Política para Impulsar el Desarrollo Territorial (PIDT) (MEP, 2020: 2), aprobada en el marco de la estrategia de enfrentamiento a la COVID-19, ha declarado como objetivo:

Impulsar el desarrollo de los territorios a partir de la estrategia del país, de modo que se fortalezcan los municipios como instancia fundamental, con la autonomía necesaria, sustentable, con una sólida base económico-productiva y que se reduzcan las principales desproporciones entre estos, aprovechando sus potencialidades. (2)

En consonancia con ella, el municipio Mantua, de Pinar del Río, ha aprobado, mediante su Consejo de la Administración Municipal (CAM), la Estrategia de Desarrollo Municipal (EDM), instrumento que resulta desafiante, sobre todo por la insuficiente preparación de los directivos y actores claves respecto al conocimiento necesario para desplegar con éxito la gestión que tiene como base este instrumento, cuyos atributos lo detienen como integral, sostenible e inclusivo.

En la institución objeto de estudio existen otros problemas que limitan la implementación de dicha estrategia:

  • Débil integración entre ciencia e innovación, informatización y comunicación social como pilares de la gestión del gobierno local.
  • Necesidad de lograr la interacción entre este, el Centro Universitario Municipal (CUM) y el sector productivo, para garantizar una contribución social, organizacional y tecnológica de los sistemas locales de innovación en todos los ámbitos de desarrollo sostenible (económico, social, ambiental e institucional).
  • Necesidad de fortalecer las capacidades locales y la participación comunitaria para asegurar la conducción estratégica de los procesos de desarrollo local, en particular la gestión de proyectos que fortalezcan la base productiva del municipio y genere bienestar en la población mantuana, sobre todo los relacionados con la línea estratégica Soberanía alimentaria y educación nutricional.

El objetivo de esta contribución es presentar una herramienta de apoyo que permita la implementación de la EDM desde el esquema de gobierno del municipio Mantua.

Se ha concebido una propuesta metodológica que articule la efectiva gestión del gobierno, conectando ciencia e innovación a la solución de los problemas del desarrollo presentes, centrada en las dimensiones estratégicas de participación comunitaria, particularmente en lo relacionado con la línea de soberanía alimentaria, que se encuentra en proceso de actualización e implementación.

La metodología empleada partió de la identificación de variables comunes en criterios de autores relacionados con los conceptos de desarrollo, estrategia, proyectos de desarrollo local; utilización de métodos teóricos como la inducción-deducción y el sistémico-estructural, acompañados de la aplicación de entrevistas, la observación directa, y la investigación-acción.

Pilares de la gestión del gobierno cubano

Desde 2018 fueron definidos tres pilares en los que, integrados, debe descansar la gestión gubernamental: la informatización de los procesos como soporte de las acciones y para facilitar la toma de decisiones; la comunicación social que asegura una adecuada interacción con los ciudadanos y propicia la participación social; y la ciencia e innovación como condición necesaria para avanzar en el programa de desarrollo del país.

La gestión gubernamental debe ser capaz de movilizar de forma permanente y de manera efectiva el conocimiento experto, insuficientemente aprovechado, para articularlo y coordinarlo con la solución de los más diversos problemas que el desarrollo plantea. Este saber debe estar presente en cada decisión de la administración pública y el sector empresarial, tanto estatal como no estatal, y vincularse a la formulación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas, así como a los programas de desarrollo en todos los ámbitos de escala local, por lo que demanda enfoques intersectoriales y transdisciplinarios.

Como lo corrobora la experiencia de enfrentamiento a la COVID-19, el diálogo interactivo entre los científicos y el gobierno puede dejar saldos muy positivos. No siempre es simple consolidar una comunicación fluida y mutuamente comprensible entre el mundo académico y los decisores. Se trata de actores diferentes que deben abordar juntos problemas muy complejos. Ese diálogo debe facilitar el «profundo ejercicio de pensamiento innovador» que el desarrollo del país demanda. El objetivo tiene que ser «llegar a la transformación productiva» (Díaz-Canel Bermúdez et al., 2020: 370).

Enlazar ciencia e innovación en una misma fórmula significa que la gestión de gobierno debe orientarse preferentemente a generar soluciones creativas a los más diversos problemas económicos, productivos, sociales y culturales. Un pivote conceptual clave para convertir ciencia e innovación en pilares de la gestión de gobierno es el enfoque multiactoral, interactivo y sistémico que promueva la conjunción e integración de esfuerzos a escala de toda la sociedad; o sea, el conjunto de actores y organizaciones y los vínculos entre ellos, así como las políticas, reglas, normas, hábitos y creencias relacionadas, que, en una nación, sector o territorio, tienen funciones principales en los procesos de innovación (371). Estos demandan actores fortalecidos (gobierno, universidades, empresas, entre otros), que interactúen, y una adecuada institucionalidad (normas, regulaciones, rutinas productivas) que apoye todo lo anterior.

Desde esta perspectiva, la innovación no se refiere solo a la alta tecnología, también incluye cambios graduales y mejoras de cierta relevancia, tanto en los productos o servicios que se ofrecen como en los procesos que les dan lugar y las estructuras y sistemas que permiten su gestión (González Pérez, 2020: 3).

Por ello, el encuentro fértil entre ciencia, tecnología, innovación y desarrollo requiere actuaciones gubernamentales que apelen a los enfoques intersectoriales y transdisciplinarios, que garanticen desempeños en el sector productivo y de servicios, y que generalicen las mejores experiencias en esta materia y el fortalecimiento de conexiones positivas en la comunidad (Seller, 2005: 19).

La participación comunitaria para el desarrollo local

La participación para el desarrollo es un proceso, y como tal considera que los individuos y las comunidades deben estar involucrados en las decisiones y programas que afectan sus vidas, y capacitados para desenvolverse con mayor autonomía y estabilidad. Ello responde a los siguientes elementos: 1) querer: que los habitantes tomen conciencia de sus problemas y comprendan los aspectos que los explican; 2) saber: reconocerse con capacidades y comprometerse para transformar la realidad; y 3) poder: crear contextos favorecedores de la creatividad y la innovación, a través del acceso a la toma de decisiones. De esta forma, la comunidad deja de ser contexto de intervención y destinataria de acciones para ser protagonista y accionista de su cambio (Alonso, 2002: 7). Un análisis desde la visión de diferentes autores posibilita enfatizar que en los municipios la participación habilita a las personas como actores y supervisores de su propio desarrollo (Ramos Rodríguez y Ojeda Suárez, 2014: 5). Los procesos participativos son una oportunidad para el aprendizaje social y la innovación. Las personas identifican un propósito común cuando generan, comparten y analizan información, lo que les permite establecer prioridades y desarrollar estrategias. Además, crean nuevas maneras de hacer con el fin de lograr objetivos comunes, y llegan a darse cuenta de cómo, de forma individual o colectiva, deben cambiar su conducta para que las prioridades puedan ser atendidas apropiadamente.

La participación puede fortalecer las instituciones locales en su capacidad administrativa, autogestión, confianza, transparencia, responsabilidad y acceso a los recursos. Esta mayor capacidad, a su vez, proporciona al proyecto mayor estabilidad. Mediante su evaluación, los participantes se percatan de si los beneficios y alcances de un proyecto se distribuyen equitativamente o no, permitiéndoles tomar medidas correctivas cuando sea necesario. Las ideas de justicia y compromiso se refuerzan mutuamente. Ello aumenta la credibilidad de la evaluación, puesto que la gente confía en la información que ella genera.

En resumen, la participación es esencial para el desarrollo sostenible. Si los sujetos comprometidos con el proyecto y afectados por él son quienes toman las decisiones en todos los niveles del ciclo, es más probable que los problemas se enfoquen integralmente, y que las soluciones sean más eficaces.

Para lograr una efectiva gestión de gobierno y con ello una segura implementación de la EDM, la participación comunitaria es considerada un principio básico, debido a que:

  • Está sustentado en una visión contextual que permite maximizar los talentos humanos en la formulación, planificación, ejecución, seguimiento y evaluación de acciones estratégicas y políticas que conduzcan a la integración social.
  • Los actores identifican los problemas, debilidades y conflictos, diseñan acciones, alternativas de solución y toman decisiones de forma consensuada; se sienten parte de los procesos y de los resultados; posibilitan la sostenibilidad en el tiempo.
  • Se tiene en cuenta la percepción de los problemas desde la visión del gobierno, de los especialistas y de la comunidad.

Propuesta metodológica para la EDM en el municipio Mantua

Si bien en el municipio confluyen diversas herramientas de planificación y gestión que apuntan a su desarrollo, sus niveles de articulación, actualización, alcance e implementación son insuficientes. Es por ello que, de acuerdo con la PIDT, la Estrategia de Desarrollo Municipal es un instrumento integrador, que contribuye a orientar la gestión de gobierno municipal en función de las prioridades definidas a partir de los intereses nacionales y territoriales (MEP, 2020: 2).

Para asumir las tareas que la implementación de la estrategia requiere, es necesario adentrarse en el esquema de gobierno, que si bien reclama que sus decisores posean los conocimientos necesarios para que su gestión adquiera enfoques intersectoriales y transdisciplinarios, a la altura de las metas que marcan los documentos programáticos respecto al desarrollo de los municipios, en ellos escasea el tiempo que pueden dedicar a estudios y capacitación profunda para lograr el dominio de elaboraciones teóricas que suelen presentar barreras comunicativas para quien no tiene hábitos de estudio e investigación.

Estas limitaciones evidencian el carácter imprescindible y las complejidades de la alianza gobierno-CUM. Ambos actores han de prepararse para asumir las tareas que la implementación de la estrategia demanda. Cada cual tendrá su función, pero con la visión de lo que implica para cada uno de manera simultánea, en cuanto a responsabilidad, preparación y aportes. De una parte, el gobierno municipal funcionará como nicho de estudios que realizar y aportar desde los conocimientos y experiencias de directivos y funcionarios, para la cogeneración de una gestión de gobierno basada en la innovación. De la otra, el CUM, que debe dotarse de las capacidades necesarias para el ejercicio de asesoría, acompañamiento y generación de productos del conocimiento, requeridos para cada fase del proceso de implementación de la EDM por los decisores locales (Aguilera García et al., 2021:19).

La propuesta metodológica que se ha concebido, a la que se ha denominado Triangulación de actores vinculados al desarrollo local (TADEL), permite, desde su carácter práctico, la movilidad del sistema, que incorporará herramientas para contribuir a enriquecer la gestión del gobierno local. Ella respeta el enfoque multiactoral, interactivo y sistémico de la EDM y está diseñada para el desarrollo de acciones en diferentes etapas de trabajo. Para su funcionamiento eficiente requiere, como requisito imprescindible, el conocimiento y nivel de acceso de toda la información que llega al gobierno, a partir de la cual se despliega un grupo de técnicas participativas, como mesas técnicas, dinámicas de grupos, u otras modalidades de trabajo, que aportan recursos del conocimiento como insumos para la toma de decisiones.

En la propuesta TADEL intervienen, según las temáticas que se aborden, profesores-investigadores, funcionarios, expertos en planificación, agricultura, economía, urbanística, hidráulica, cultura, salud, líderes comunitarios, productores, etc., que se erigen en equipo asesor o grupo temporal de trabajo para la construcción de esos insumos. Su funcionamiento, diseñado a través de encuentros semanales, estará mediado por el CUM y garantizará como principal objetivo fortalecer esa interrelación para desarrollar los mencionados recursos del conocimiento, a partir de los aportes que todos hacen a la gestión del gobierno en su actividad cotidiana.

TADEL se apoya en esta etapa de implementación de la EDM por el gobierno local y en su permanente actualización, y en las siguientes construcciones teórico-metodológicas que afianzan conocimiento e innovación como elementos básicos (21):

  1. El enfoque de sistema permitirá concebir la gestión de gobierno local, con base en la EDM, cohesionada con el PNDES y demás documentos rectores del desarrollo, y de donde se espera emerja un sistema de trabajo que cederá espacio a nuevas modalidades de estructuras, dinámicas de grupo, diferentes recursos comunicativos que propicien ampliar la base participativa de la gestión, entre otras.
  2. La gestión basada en triangulaciones sucesivas (Aguilera García, 2014:14) permitirá acercar la acción de gobierno a las dinámicas más acuciantes del municipio Mantua. Esta elaboración aporta movimiento y dinamismo TADEL. Esas triangulaciones se nutren de los resultados de la gestión de la información que llega al gobierno local y que permiten visibilizar tanto emergencias como proyecciones y comportamientos del municipio en su avance. A partir de ahí, es posible distinguir los elementos rectores en cada caso, señalar los actores claves y sus funciones, así como los aportes del conocimiento que pueden brindar eficacia a las decisiones, entre otros atributos.
  3. La gestión de las alianzas de actores conectará, en un mismo escenario, a instituciones, empresas y líderes comunitarios que poseen características de desempeño muy diverso, en tiempos de gestión diferentes. Es necesario tener en cuenta lo difícil e interesante que resultan estas relaciones; pero a la vez, y, sobre todo, la necesidad de que se planifiquen, se diseñen y se estudien cada día.

Se trata de un diálogo entre actores diferentes que deben abordar juntos problemas muy complejos. Ello debe facilitar el profundo ejercicio de pensamiento innovador hasta llegar a la transformación productiva que necesita el municipio, que garantice procesos con más eficiencia, productividad, utilidad e ingresos, satisfaga las demandas internas, y propicie bienestar, desarrollo y prosperidad (Díaz-Canel Bermúdez citado en Martínez Hernández, 2020: 2). La participación activa y el empoderamiento, desde la base, de ciudadanos y ciudadanas en estos procesos, actividades, recursos, proposiciones y decisiones del desarrollo, a partir de la concertación de su diversidad, permitirá que el desarrollo local cuente con el sostenimiento social necesario a la vez que es la oportunidad de generar una forma de democracia activa y sostenible.

  1. El enfoque múltiple para la cogeneración de capacidades para el desarrollo local permitirá realizar un estudio mesurado de las necesidades de conocimientos que para él poseen los actores, conocimientos que forman parte de la EDM y que permitirán identificar aquellas instituciones formadoras y de investigación más adecuadas para responder a estas necesidades. La creación de las capacidades requeridas resulta uno de los más importantes recursos del conocimiento para enfrentar con éxito la implementación de las EDM desde la gestión del gobierno local. La conjunción múltiple de actores, modalidades formativo-capacitadoras, escenarios y programas brindan una aproximación flexible que puede responder con mayor impacto no solo al sector productivo o social que demanda el conocimiento identificado en la EDM, sino a otros sectores locales interesados en los asuntos específicos de que se trate la acción (Aguilera García et al., 2020).
  2. La gestión integrada y de programas y proyectos tiene como objetivo fundamental ofrecer a los decisores de gobierno, actores del desarrollo y de los propios proyectos, el instrumental metodológico que les permitirá gestionarlos de forma que incrementen su efectividad.

Además, la propuesta TADEL incorporará herramientas específicas como los indicadores para evaluar los resultados alcanzados en las diferentes etapas de implementación de la EDM, de los programas y proyectos, así como las acciones para corregir las desviaciones e insuficiencias, y poder mejorar su efectividad.

Soberanía alimentaria y educación nutricional de la EDM en Mantua

El municipio de Mantua tiene un perfil productivo marcadamente agropecuario. En 43% de su área total se destacan las actividades ganaderas, tabacalera, de cultivos varios y forestales. Es por ello que desde la EDM se ha prestado especial interés en el logro del avance de los Sistemas Alimentarios Locales (SAL) que reclama la agricultura cubana.

La aprobación del Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional (SAN) tiene mucha relevancia para el enfoque de los SAL, pues se concibe como la capacidad de la nación para producir alimentos de forma sostenible y dar acceso a toda la población a una alimentación suficiente, diversa, balanceada, nutritiva, inocua y saludable, reduciendo la dependencia de medios e insumos externos, con respeto a la diversidad cultural y responsabilidad ambiental. (MINAG, 2020: 13)

Uno de los temas estratégicos considerados dentro del Plan SAN es, precisamente, la consolidación de los SAL. A partir del año 2011, se inició el diseño de la EDM-Mantua, a partir de la asesoría de la iniciativa Fortalecimiento de las Capacidades Municipales para el Desarrollo Local (PRODEL), para el cual se integraron todas las entidades y actores del territorio con independencia de su nivel de subordinación, y se definieron programas de desarrollo en todos sus sectores y dimensiones (económico-productivos, socioculturales, ambientales e institucionales). En un inicio, la línea estratégica dirigida al sector agropecuario se denominó «Producción de alimentos», y la conformaban dieciséis programas de desarrollo. En la actual EDM se ha denominado «Soberanía alimentaria y educación nutricional», con un total de diecisiete.

A partir de las indicaciones recibidas del grupo provincial, dirigido por el gobernador e integrado por la UPR Hermanos Saíz Montes de Oca, la delegación provincial del MINAG y la del CITMA, se elabora un sistema de trabajo para atender la producción de alimentos con más ciencia, teniendo en cuenta el principio rector y fundamental de lograr la integración de procesos en función de articularlos a la gestión estratégica del desarrollo local que se viene fomentando en el municipio.

Para su puesta en práctica, desde la propuesta TADEL, se desarrollan acciones encaminadas a garantizar el proceso de planificación, organización, implementación y evaluación de estos diecisiete programas, de forma tal que permita articular los SAL con enfoque holístico (producción, transformación, comercialización y consumo), interinstitucional y transdisciplinario.

Este sistema de trabajo dirigido por el intendente, y mediado por un profesor del CUM, está conformado por cuatro etapas que han sido definidas a partir del trabajo conjunto entre el gobierno local y el grupo asesor conformado por el CUM, la delegación del MINAG, la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Mantua y el CITMA, y validado en composición ampliada de actores del territorio vinculados a la producción de alimentos, la ciencia y la educación nutricional.

Etapa 1. Estudio y creación de las condiciones de partida

  • Analizar las informaciones recibidas en el gobierno local relacionadas con los componentes esenciales que estructuran el sistema de trabajo para el SAN sobre la base de la gobernanza de los SAL, así como la relación que aquel guarda con la gestión estratégica del desarrollo que el municipio viene fomentando.
  • Determinar los elementos rectores, actores claves y sus roles, así como el aporte del conocimiento, que puede brindar eficacia a las decisiones que se adopten y que propicie al gobierno local asumir la gestión del SAL, articulada a la línea estratégica Soberanía alimentaria y educación nutricional de la EDM.
  • Organizar los encuentros entre actores identificados para cada uno de los programas y estudiar las necesidades de las alianzas que se forman entre ellos para el diseño del SAL.

Etapa 2. Diseño de herramientas para la gestión del SAL

  • Determinar las necesidades de conocimiento de cada uno de los actores, para adecuar las políticas, programas e indicaciones a las características de la agricultura en el municipio.
  • Diseñar las acciones de cogeneración de capacidades, que pueden ser atendidas por profesionales del CUM, del territorio, especialistas de entidades académicas o de investigación científica, para dar tratamiento a las necesidades identificadas.
  • Diseñar encuentros para integrar conocimientos profesionales, técnicos, propios de oficios, e incluso de experiencias exitosas entre productores, especialistas, obreros, líderes comunitarios, entre otros.
  • Diseñar un sistema de innovación, que permita desarrollar el SAL con la integración de todos los saberes bajo la conducción del gobierno local.

Etapa 3. Implementación y control

  • Diseñar acciones que faciliten la participación del grupo asesor en el proceso de implementación del SAL, a partir de su incorporación en el plan de trabajo del gobierno local.
  • Definir un sistema de control para evaluar la implementación del SAL.
  • Garantizar la vinculación directa con las bases productivas.

Etapa 4. La mejora

  • Incorporar indicadores de impacto para evaluar el resultado alcanzado por la implementación de cada programa de desarrollo asociado a la línea estratégica de la SAN.
  • Diseñar acciones de mejora que permitirán corregir las desviaciones e insuficiencias, y encaminar la efectividad en el proceso de implementación del SAL.
  • Diseñar un observatorio de información que pueda ser utilizado por los directivos, para facilitar su toma de decisiones, y por diferentes actores, productores y población interesada, a modo de fortalecer la participación social en el proceso de implementación del SAL, así como la permanente comunicación social de sus resultados.

La incorporación de este sistema de trabajo a la planificación de la gestión de la EDM, desde el esquema de gobierno, ha tomado en cuenta las consideraciones teóricas más relevantes y está siendo considerada como una buena práctica, ya que garantiza de manera ágil, flexible e integral la toma de decisiones de directivos y funcionarios públicos. Los aprendizajes que, en materia de implementación de la propuesta TADEL, está acumulando el gobierno local de Mantua, ayudan a identificar enfoques de trabajo que permiten, desde su carácter práctico y su movilidad sistémica, contribuir a enriquecer su gestión. Un reto fuerte será, en lo adelante, la consolidación del SAL, articulado a la EDM, ya que requerirá de una atinada conducción gubernamental que logre integrar a todos los actores locales, y donde las políticas, decisiones y el propio sistema de trabajo podrán ayudar o limitar su despliegue en el municipio Mantua.

Referencias:

Aguilera García, L. O. (2014) «El método de las triangulaciones sucesivas en los estudios CTS. El proyecto Yachay-Ecuador». Revista Iberoamericana CTS, 30 de octubre. Disponible en <https://bit. ly/2SVE52m> [consulta: 21 junio 2021].

Aguilera García, L. O., Almaguer Torres, R. M. y Moreno Moreno,

  1. (2021) «Operador de apoyo a la implementación, basada en la ciencia, de las estrategias de desarrollo municipal». Boletín Digital GUCID, a. X, n. 78, enero-marzo.

Aguilera García, L. O., González Calzadilla, C. S., Almaguer Torres, R. M., (2020) «Enfoque múltiple para la cogeneración de capacidades. Experiencias en el cantón Santa Ana, Ecuador, y el municipio Urbano Noris, Cuba». Desarrollo y Territorio, n. 9, diciembre, 41-51.

Alonso, R. (2002) Intervención comunitaria en el trabajo social. Proyecto. Valencia.

Cuba. Constitución de la República (2019). Gaceta Oficial de la República de Cuba, extraordinaria, n. 5, 10 de abril. Disponible en <https://bit.ly/3rKOMSw> [consulta: 2 febrero 2021].

Díaz-Canel Bermúdez, M., Núñez Jover, J. y Torres Páez, C. C. (2020) «Ciencia e innovación como pilar de la gestión de gobierno: Un camino hacia los sistemas alimentarios locales». COODES, v. 8, n. 3, septiembre-diciembre. Disponible en <https://bit. ly/3jmvHCz> [consulta: 21 junio 2021].

González Pérez, M. (2020) «Papel de la innovación en el desarrollo local sostenible». Ibídem, n. 1, enero-abril Disponible en <https:// bit.ly/3j7P5TC> [consulta: 21 junio 2021].

Martínez Hernández, L. (2020) «Por un ejercicio de pensamiento que transforme al país». Granma, 1 de junio. Disponible en <https:// bit.ly/3xGn5w0> [consulta: 21 junio 2021].

MEP (Ministerio de Economía y planificación) (2020) «Política para impulsar el desarrollo territorial. Ministerio de Economía y 82

Planificación». Disponible en <https://bit.ly/2SKDyR6> [consulta: 21 junio 2021].

MINAG (Ministerio de la Agricultura) (2020) Plan de soberanía alimentaria y educación nutricional de Cuba. Disponible en <https:// bit.ly/3gU6XQv> [consulta: 21 junio 2021].

PCC (Partido Comunista de Cuba) (2017) Documentos del 7º Congreso del Partido aprobados por el III Pleno del Comité Central del PCC el 18 de mayo de 2017 y respaldados por la Asamblea Nacional del Poder Popular el 1 de junio de 2017 (II).... Disponible en <https:// bit.ly/3jBRKFZ> [consulta: 21 junio 2021].

Ramos Rodríguez, A. E. y Ojeda Suárez, R. (2014) «La participación ciudadana para el desarrollo local en municipios inteligentes». Revista de Gestión del Conocimiento y el Desarrollo Local, v. 1, n. 1. Disponible en <https://bit.ly/3wOpEvI> [consulta: 21 junio 2021].

Seller, E. P. (2005) La participación ciudadana en el ámbito local. Universidad de Murcia.

Artículo en PDF: Desarrollar a Mantua

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