El sector turístico cubano y su gestión sustentable

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Finalizando 2017, los indicadores de arribos turísticos a Cuba muestran significativos resultados en comparación con los años precedentes. Entre estos resultados sobresale el crecimiento acumulado de 26% en los primeros ocho meses; habiendo enfrentado en septiembre el azote del huracán Irma y el paquete de medidas restrictivas promulgado por el gobierno republicano de los Estados Unidos para los viajes y transacciones de sus ciudadanos.

La rápida recuperación de los daños a las instalaciones turísticas permitieron comenzar, a mediados de noviembre, la temporada alta con un acumulado de 4 260 000 visitantes; y una oferta de alojamiento de 67 800 habitaciones en 382 hoteles, 88 de ellos administrados por veinte cadenas hoteleras internacionales. A esta infraestructura se añaden 24 000 habitaciones del sector privado, que complementan la oferta de alojamiento cubana para la actual temporada turística.

El año que termina también demostró las potencialidades de la Isla para el desarrollo del turismo de cruceros, al recibir casi medio millón de cruceristas y más de 140 000 tripulantes.

En este panorama se destacan las llegadas de visitantes estadounidenses ―unos 600 000―, que se sitúan como segundo mercado en importancia, después de Canadá, este último con más de un millón de vacacionistas a Cuba. A ello se adiciona el crecimiento en los arribos de los cubanos residentes en el exterior y de los principales mercados emisores europeos. Así como de México, Argentina, Rusia y China; lo que representa el arribo de unos 4,7 millones para un crecimiento de 17% en relación con el año anterior, en el indicador llegada de visitantes a la Isla en 2017.

Este año que llega a su fin representa una etapa de reacomodo para el turismo internacional en Cuba, e indica pasar hacia una nueva en que se amplíe y diversifique la oferta con la incorporación de nuevas modalidades como el turismo urbano, el de naturaleza y aventuras, el náutico deportivo en todas sus manifestaciones, los de golf, salud, cultura, y el crucerismo El turismo cultural, mayor creatividad e intencionalidad, resalta atributos auténticos del país como lo histórico-patrimonial y el turismo musical bajo el lema: Cuba es una música vital”.

El año 2017 también deja la certeza de que las metas de sustentabilidad y de adaptación al cambio climático son imperativos para el desarrollo futuro del turismo. En este sentido el sector turístico cubano asume como prioritarias las acciones que emanan de la Tarea Vida, que se materializan en la preservación de las playas, costas y fondos marinos, con la eliminación de instalaciones sobre las dunas; vertimiento de arena para recuperar zonas dañadas y preservación de los manglares; reducción de la vulnerabilidad estructural del patrimonio construido; propiciar la reutilización del agua para el fertiriego de los campos de golf y los jardines de los hoteles y resorts; incremento en el uso de energía de fuentes renovables en medios y equipos. En estos empeños, la actualización constante de los planes de reducción de riesgos, protección de las instalaciones y seguridad de los turistas resultan tareas imprescindibles que han demostrado su eficacia en los últimos tiempos, ante los fenómenos climáticos que han asolado a muchos destinos turísticos del Caribe.

El año 2018 representa una nueva etapa del desarrollo de la actividad turística en Cuba que pretende alcanzar los cinco millones de visitantes internacionales y transitar hacia un modelo intensivo e inclusivo, con énfasis en una política que haga corresponder la diversificación de la oferta con la búsqueda de nuevos segmentos de mercado con mayores gastos en los destinos visitados, un mejoramiento de la calidad percibida y una relación coherente con la identidad cultural nacional de todos los productos y servicios turísticos, tanto en su integralidad como en sus numerosos componentes de lo público y lo privado.

Enfrentar estos desafíos y avanzar en profesionalidad es el reto que deben asumir los directivos ―nacionales y extranjeros―; y todos los trabajadores del sector turístico cubano en el empeño de alcanzar cada vez más eficiencia y competencia en su labor, y lograr más ingresos y utilidades para la economía del país, que se revertirán en mayores beneficios para todos, pese a las enormes restricciones que impone el bloqueo, mantenido durante tantos años.  En este escenario, el sector privado está llamado a jugar un papel mucho más activo, que garantice con calidad y autenticidad el nuevo consumo turístico y se integre plenamente a la cadena de valor del turismo en sus dos eslabones fundamentales: el alojamiento y los espacios de ocio-restauración.

Por otra parte, aún existe el convencimiento de que el turismo es el sector que más puede dinamizar a los demás sectores productivos de la economía cubana, mejorando el estado de bienestar de la sociedad en su conjunto; entonces… lograr estos empeños permitirán recuperar el espacio perdido.

 

Foto de portada: Fernando Medina/Cubahora.

Comentarios

Estimado profesor Perelló: Recientemente fue aprobado el proyecto turistico de El Salado, 1000 Mill. de eu, con una de las cadenas mas importantes de España. De acuerdo a los estándares internacionales, este proyecto sería sustentable, de bajo impacto ecológico? Cuáles son los tipos de turismo mas adecuados en Cuba para no llegar a lo que ocurrió en España con Canarias, Menorca, Marbella, o Venecia en Italia? Estamos atados, segun la ideología del MINTUR, al turismo masivo, de complejos hoteleros? Le saluda, un lector curioso.

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