Un libro de pinturas desaparecido queda ¿escrito, inscrito o descrito?

Reseña de la exposición Aponte visionario: Arte y libertad negra, Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana, 20 de septiembre-25 de octubre de 2019.


Aponte visionario: Arte y libertad negra fue una exposición colectiva resultado de una colaboración entre el artista y curador haitiano residente en los Estados Unidos Édouard Duval-Carrié y la historiadora cubanoamericana Ada Ferrer de New York University. Se mantuvo abierta en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, ubicado en la Plaza Vieja del centro histórico habanero desde el 20 de septiembre hasta el 25 de octubre del 2019. El motor impulsor de esta muestra giró en torno al desaparecido «libro de pinturas» de José Antonio Aponte, habanero criollo, negro, libre, carpintero, soldado y artista que en 1812 fue acusado de liderar una gran conspiración antiesclavista; a causa de ello fue asesinado por las autoridades españolas.

El «libro de pinturas», como aparece identificado en los documentos que recogen los interrogatorios a los que fue sometido su autor, desapareció una vez concluido el proceso. Solo quedaron las descripciones y respuestas de Aponte a su interrogador. ¿Por qué se hace tan significativo ese documento? Lo fue en el siglo xix y ahora vuelve a hacerse relevante. Para María del Carmen Barcia (2019) «el libro de Aponte constituyó una apología de la subversión, tal vez por eso lo desaparecieron, no obstante, no pudieron borrar el relato de su imaginario, porque estaba imbricado con la condena a muerte de un hombre, que trascendió a su época» (26), y Jorge Pavel Ojeda (2019), por su parte, asegura:

Si la rebelión política de Aponte no tenía las fuerzas militares para el éxito y fue condenada a la derrota, la rebelión epistemológica triunfó en el momento mismo que Aponte transformó a los jueces y escribanos en sus secretarios y exégetas. El libro de pinturas quedaba escrito en los documentos, en el archivo y en la historia política y cultural del Atlántico Negro. (168)

Los organizadores de la muestra invitaron a un conjunto de artistas plásticos de Haití, los Estados Unidos y Cuba a inspirarse/reinterpretar las descripciones de cada una de las sesenta y tres pinturas que las autoridades españolas ocuparon a Aponte en su casa. Los artistas eligieron a voluntad e hicieron sus elaboraciones de acuerdo a sus poéticas.

Esta exposición incluye obras de: José Bedia (Miami), Leonardo Benzant (Nueva York), Juan Roberto Diago (La Habana), Édouard Duval-Carrié (Miami), Alexis Esquivel (La Habana), Teresita Fernández (Nueva York), Emilio Martínez (Miami), Emilia Adán Martínez (Miami), Nina Angela Mercer (Nueva York), Clara Morera (Carolina del Norte), Glexis Novoa (Miami), Vicki Pierre (Miami), Marielle Plaisir (Miami), Asser Saint-Val (Miami), Jean-Marcel Saint-Jacques (Nueva Orleans), Renée Stout (Washington, D.C.), Alberto Lescay Merencio (Santiago de Cuba), Gretell Arrate (Santiago de Cuba) y María Magdalena Campos (Nueva York).

 En los tiempos que corren, cuando las artes están cada vez más cuestionadas y con creciente frecuencia, quien acude a una exposición de arte contemporáneo oye interrogantes como ¿qué es el arte?, ¿para qué sirve? y ¿cuáles son sus límites?, enfrentarse a la idea de reimaginar colectivamente el libro perdido de Aponte se presenta como una propuesta sugerente y una provocación a la imaginación desde la relación arte-política-historia. El acto de recuperar y honrar la memoria de la figura de Aponte a través de la exposición, ha sido una suerte de condición para la proyección poética de cada uno de los artistas que intervinieron en el proyecto desde el compromiso con una realidad histórica. El acto reivindicatorio en el contexto de la creación reclama densidad y actualidad en el gesto poético para que la continuidad histórica y artística fructifique en el objeto-artefacto que la concreta.

En Cuba la relación de las artes con la política y la historia no es nueva. La historiografía del arte en la Isla recoge que la vinculación arte-política-historia ha sido una constante desde el desarrollo de las vanguardias artísticas del siglo xx. Lo diferente de esta exposición está dado fundamentalmente en que las consonancias o disonancias con el imaginado discurso del libro perdido, indiscutiblemente, abrió las posibilidades al desborde de la imaginación, y el empleo de técnicas, materiales y recursos discursivos disimiles favorecieron un arcoiris de posibilidades expresivas.

En esta exposición se hace evidente que repensar los contenidos de un libro perdido favoreció, en mayor o menor medida, la creación de un horizonte estético definido no solo por la historicidad de los sucesos, sino por la actualidad de las problemáticas a tratar, sea la esclavitud contemporánea, la discriminación racial, la identificación con un África idealizada, entre otras, y ello en relación con los modos de comprender la realidad y la historia, frente a las formas de conocimiento y de relación del sujeto con el mundo.

Una de las obras más interesantes de la exposición es sin dudas Revealing Aponte de Joelle Feerly, artista guadalupeña cuya pieza se orienta hacia la transdisciplinariedad del arte y, por consiguiente, enfatiza que la interrelación entre experiencia y recuerdo lo es también entre mundo e imagen. Este video mudo, digital referencia la interacción entre cuerpo y medio, entre imaginación y ficción, nos trae un Aponte renovado, no un esquema al colocar al espectador entre el imaginario colectivo y el personal. Con el movimiento de la imagen el sistema renuncia a su condición de código productor de un texto fijo, como ocurre con la pintura o el grabado tradicionales, y la pieza deviene una corriente liberadora que a su vez implica un sistema de codificación o una poética. Obras como esta patentizan que el arte puede llegar a ser una fuerza de resistencia contra modelos dominantes en cuanto la concepción artística apunta al horizonte de un diálogo intermediático.

El tiempo dirá si el deseo de Édouard Duval Carrie y el reto que suponía solicitar de los artistas la reinterpretación de la «cosmovisión negra» de Aponte en imágenes contemporáneas se ha cumplido. Los curadores y los artistas hicieron su parte, dejemos al tiempo la labor de evaluar.

 

Referencias

Barcia, M. d. C. (2019) «Aponte y su conspiración: algunas consideraciones históricas e ideológicas». En: José Antonio Aponte: perspectivas interdisciplinarias. VV. AA, La Habana: Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.

Pavez Ojeda, J. (2019) «Razones de historia, “libros que hablan” y soberanías negras. Archivo e ilustración en el libro de pinturas de José Antonio Aponte (1806-1812)». Ibídem.