Industria y mercado, debate del Último Jueves

Los problemas que enfrenta la pequeña y la mediana empresa cubana para desarrollarse, así como las perspectivas en la relación industria-mercado, en el escenario post 17D, fueron algunos de los temas abordados. Foto: Claudia Lozano/Revista Temas.

Los problemas que enfrenta la pequeña y la mediana empresa cubana para desarrollarse, así como las perspectivas en la relación industria-mercado, en el escenario post 17D, fueron algunos de los temas abordados en la más reciente edición de Último Jueves, el espacio de debate de la revista Temas.

El panel estuvo integrado por Ernesto A. Guzmán Gómez, administrador de la cooperativa Nuevo Entorno, Teresita Gómez Vallejo, presidenta de la misma cooperativa, Martha Zaldívar, profesora de la Facultad de Economía, Luis Marcelo Yera, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas (INIE), y Ariel Terrero, director del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, y fue moderado por el subdirector de la revista Temas, el Dr. Raúl Garcés.

De acuerdo con Terrero, “en la economía cubana se empiezan a ver señales de que la pequeña y mediana empresa es necesaria. Aparecen pequeñas empresas de muy diverso tipo, pero todavía no están jurídicamente reconocidas como pequeñas empresas privadas, pero de facto existen. Las leyes que reconocen que una persona natural pueda contratar a otras personas ya están reconociendo, de hecho, la posibilidad de que se forme una pequeña empresa, como puede ser un paladar o una de transporte. Lo reconoce el Código del Trabajo, cuando plantea determinada protección para los trabajadores contratados por otras personas naturales y lo reconoce la Ley Tributaria, cuando establece un impuesto por la explotación de trabajo ajeno.

Las transformaciones por las que atraviesa la economía cubana están reconociendo ya un lugar para la pequeña y mediana empresa. Estas van a seguir desarrollándose, aunque enfrentarán múltiples obstáculos, como por ejemplo la inestabilidad del mercado suministrador.

Las cooperativas y las empresas se enfrentan también a la existencia de la dualidad monetaria, que es un obstáculo enorme para la economía cubana.  Hoy con precisión una misma empresa no sabe si es rentable o no. Puede ser que sea rentable, en CUP e irrentable en CUC o a la inversa.

Después del 17D puede llegar una época muy favorable para la economía cubana. Existen riesgos enormes, lo están anunciando los propios norteamericanos; pero podría ser favorable para, entre otras cosas, solucionar uno de los obstáculos: la falta de financiamiento que padecen las empresas. Cuando se aprueba la Ley de inversión extranjera se habla de los miles de millones de dólares que necesita la economía cubana para crecer, como mínimo un 6%. La normalización de relaciones con Estados Unidos va a favorecer que terceros países, empresas financieras, bancos, se acerquen con mucha más prontitud a Cuba, porque hay varios elementos que indican que Cuba es un mercado muy atractivo para los inversionistas extranjeros. Reconocen en primer lugar la alta preparación del personal cubano. Las empresas que puedan manejar mejor ese financiamiento serán las que logren abrirse paso”, concluyó Terrero.

Guzmán explicó sus experiencias en la cooperativa y aclaró algunos de los problemas que afrontan para operar.  “Tenemos buenos ejemplos de excelentes relaciones con empresas estatales, como la que establecimos con empresas en la Isla de la Juventud y otras no tan buenas.

Público asistente al Último Jueves sobre Industria y Mercado. Foto: Claudia Lozano /Revista Temas

La diferenciación en los precios de la venta de materias primas a la empresa estatal socialista y a las cooperativas no agropecuarias crea problemas. Si somos figuras jurídicas por igual se debe establecer un mismo tratamiento económico y después, desde el punto de vista impositivo, que se sea más severo con las cooperativas que con la empresa estatal socialista.”

Mientras, Gómez Vallejo, presidenta de esa cooperativa, pidió más divulgación  “por parte de los medios de comunicación, para que todos entiendan mejor el funcionamiento de las cooperativas y el nuevo orden de la economía cubana. Muchos cuando escuchan el término “cooperativa” piensan en lo agrario, pero nosotros somos otra cosa. El espíritu de la cooperativa es que todos alcancen un nivel de vida mejor. Es un proyecto social. El que no lo vea así, está mal. No quiero una cooperativa para enriquecerme”, aseveró.

De acuerdo con la profesora Zaldívar todo proceso de cambio levanta una resistencia al cambio, más grande que el propio cambio.  En su intervención en el panel identificó cinco elementos que son necesarios resolver cuanto antes para la pequeña y mediana empresa en Cuba. “El primero es acabar de concluir el perfeccionamiento del sistema empresarial cubano, dentro del cual la estatal marcha retrasadamente. Lo más dinámico es lo privado, lo segundo es el trabajo en redes, con lo pequeño, lo grande y con las diferentes formas de propiedad.  El tercer elemento es el uso eficiente de los financiamientos obtenidos de cualquier manera, el cuarto es el acompañamiento a las empresas que nacen. No podemos seguir permitiendo que se desarrolle el sistema empresarial cooperativo y privado por la libre iniciativa solamente. A esos negocios hay que acompañarlos, ayudarlos a que nazcan bien, con estudios de mercado y luego acompañarlos durante el proceso, para que no mueran y el quinto es el desarrollo de la gobernanza y la gobernabilidad.

El otro integrante del panel, Marcelo Yera, expuso su criterio sobre el proceso de aprobación de apertura de una cooperativa. “La cola de cooperativas a la espera de aprobación es superior a la cifra que ya está operando. ¿Cuál es la preocupación? Si se descentraliza la aprobación de las cooperativas, en este momento inicial, puede ser caótico, porque el país todavía no está preparado. Se prefiere poner un orden y un rigor y que las que se aprueben estén bien pensadas, establecidas. Para la importación y exportación de las cooperativas podría tomarse la experiencia, perfectible, pero experiencia al fin del Fondo Cubano de Bienes Culturales.”

El debate concluyó con la invitación a la próxima edición de Último Jueves, que abordará los patrones culturales en las prácticas médicas en Cuba.

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