Cuba revelada a la vista de un observador foráneo

Cuba revelada a la vista de un observador foráneo

Resumen: 

Se reseña el libro del periodista norteamericano Marc Frank, Cuban Revelations. Behind the Scenes in Havana, publicado por University Press of Florida, Gainesville, 2013. En este texto el autor nos ofrece «su propia crónica interpretativa de la realidad cubana contemporánea, en el que privilegia el enfoque sobre nuestra economía, aunque ya antes había abordado en Cuba Looks to the Year 2000 en 1993». Según el reseñador «no ha habido ningún autor que haya incursionado en el campo de la economía cubana en los últimos veinticinco años». 

 

Abstract: 

There is a review is of the North American journalist Marc Frank’s book, Cuban Revelations. Behind the Scenes in Havana, published by University Press of Florida, Gainesville, 2013. The author offers “his own chronic of the Cuban contemporary reality, reinforcing his perspective on the economy, in spite of having approached the topic partly in his previous book Cuba Looks to the Year 2000 in 1993".  According to the reviewer, “no author has ever tacked the field of the Cuban economy in the last 25 years." 

 

 

(Reseña de Marc Frank, Cuban Revelations. Behind the Scenes in Havana, University Press of Florida, Gainesville, 2013).

 

A lo largo de cincuenta y seis años de Revolución cubana, pocos han sido los libros de testimonio escritos por extranjeros que han residido o visitado Cuba en diferentes períodos. Entre los más conocidos de la etapa republicana se encuentran Cuba, de Irene Wright (1910); Our Cuban Colony, de Leland Jenks (1928); The Crime of Cuba, de Carleton Beals (1933) y Rural Cuba, de Nelson Lowry (1950). Sin embargo, no ha habido ninguno que haya incursionado en el campo de la economía cubana en los últimos veinticinco años.

En 2013, el periodista norteamericano Marc Frank publicó su propia crónica interpretativa de la realidad cubana contemporánea en su libro Cuban Revelations. Behind the Scenes in Havana, en el que privilegia el enfoque sobre nuestra economía, aunque ya antes había abordado parcialmente el tema en Cuba Looks to the Year 2000, en 1993.

La historia personal de Marc Frank tiene características que lo singularizan como estudioso de la sociedad cubana. Es nieto de Waldo Frank, conocido sociólogo norteamericano, profundo estudioso de América Latina y autor de The Prophetic Island: A Portrait of Cuba, publicado en Nueva York en 1961, en el que ofrecía una visión favorable a las medidas adoptadas por la Revolución cubana en sus dos primeros años de existencia. En la introducción de Cuba Revelations... su autor se reconoce como influenciado por la obra de su antecesor.

Marc Frank llegó a Cuba por primera vez en 1984 como corresponsal de periódicos de izquierda de los Estados Unidos. Posteriormente, pasó a serlo de la agencia Reuters y el diario Financial Times, y permaneció en el país hasta 1991. Tras una breve etapa fuera, regresó en diciembre de 1993, creó su propia familia al casarse con una cubana, y desde entonces reside en la Isla.

Su libro más reciente es de fácil lectura y está estructurado en veintitrés capítulos que se integran en cuatro partes. Las tres últimas privilegian el período de transformaciones 2008-2013, que corresponde al gobierno del general de ejército Raúl Castro.

De este modo, la primera parte se titula «The Revolution on the Ropes (1994-2008)» y aborda la difícil etapa de la recuperación luego de los años más críticos del Período especial. Le sigue «Raúl Castro in Power (2008-2009)», donde el autor se introduce en el complejo tema de la sucesión en la dirección del país. La tercera parte lleva por título «The Road to Reform (2009-2010)» y cubre la etapa de discusiones que dio lugar a la propuesta de un cambio en el modelo económico cubano. El libro concluye con «The Brave New World (2010-2013)», donde el autor examina los primeros pasos del proceso de cambios en la economía cubana actual.

Dada la inserción de Frank en la vida cotidiana de Cuba, en su obra puede apreciarse la existencia de una visión mixta. Por un lado están los criterios de un extranjero, pero por otro se encuentra también el enfoque de alguien inmerso en muchos aspectos propios de la vida en la Isla, que ha experimentado todos los avatares del Período especial y de las actuales transformaciones económicas.

En este sentido, en el libro se plantea una suerte de dicotomía entre la realidad, tal como la percibe un periodista calificado, y la visión más especulativa del miembro de una familia cubana, que se expresa a través de opiniones, rumores, criterios preconcebidos y toda suerte de interpretaciones en las que el factor subjetivo es predominante. Igualmente, quedaron fuera del análisis los fenómenos que llevaron a un decrecimiento de la economía cubana en 2016.

La primera perspectiva resalta en la calidad de la mayor parte de los despachos periodísticos que aparecen en el libro, basados en una interpretación crítica y, en muchas ocasiones, objetiva de nuestra economía. La segunda se acerca más a un relato —muchas veces novelado— en el que el autor hace evidente su visión más prejuiciada respecto a Cuba, debido a su cultura norteamericana, a la vez que abre un espacio desmedido a la especulación, a partir de argumentos apoyados en fuentes anónimas y en la recopilación de opiniones sin una base científica para la elaboración de ese corpus.

No estamos entonces en presencia de un libro académicamente elaborado, sino más bien ante un testimonio —en varias ocasiones novelado periodísticamente— de la economía y la sociedad cubanas en los últimos veinte años.

Este es precisamente uno de los aspectos que restó posibilidades de análisis al autor. Para un libro que privilegió el tema económico la ausencia casi total de estadísticas oficiales, así como el uso restringido de estudios académicos cubanos —solo refiere economistas del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) sin citar sus trabajos— y no emplear fuentes como el Instituto Nacional de Investigación Económica (INIE) del Ministerio de Economía y Planificación, o la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, e incluso la no referencia a autores como Carmelo Mesa-Lago, Archibald Ritter, Richard Feinberg, Claes Brundenius, Emily Morris o Paolo Spadoni, impiden, en muchos casos, la indispensable comparación de puntos de vista.

En ese contexto, se refieren datos erróneos cuando se afirma que la deuda externa de Cuba representaba 50% del PIB (231), cuando los mayores estimados no rebasan 35% (The Economist Intelligence Unit, 2013). Preocupa la ausencia de cifras de crecimiento del PIB en los períodos analizados, salvo en el caso de años puntuales que no muestran las tendencias prevalecientes. Tampoco resulta sustentada su apreciación sobre el peso de los subsidios soviéticos a Cuba, que el autor ubica en cinco mil millones de dólares anuales (Frank, 2013: 20).

En este punto es importante destacar que realmente el flujo de recursos provenientes de la URSS ha sido objeto de debate. Autores como Carmelo Mesa-Lago calcularon que este flujo alcanzó 65 119 millones de dólares de 1960 a 1990. Para llegar a esa cifra imputó como subsidios todos los precios soviéticos que se desviaron del mercado mundial por 39 390 millones. Sin embargo, este cálculo no tuvo en cuenta los beneficios que se derivaron para la URSS, al pagar productos cubanos a precios inferiores a sus costos internos, ni que los precios pagados por las exportaciones cubanas entre 1976 y 1986 solo compensaban los incrementos de precios de los productos soviéticos, manteniendo constante la relación de términos de intercambio, relación que se deterioró a partir de 1986 nuevamente y condujo a un incremento de la deuda con la URSS al violarse unilateralmente el acuerdo de 1976 (Rodríguez, 2011).

Por otro lado, aunque el autor tiene el derecho a elaborar interpretaciones propias mediante conceptos conformados por él, la definición de lo que llama la «zona gris» en la sociedad cubana —concebida como un grupo social que no apoya, pero tampoco se opone abiertamente a las medidas gubernamentales— no puede enmarcarse en 30% de la población sin una fundamentación adecuada (Frank, 2013: 66-7 y 272-5).

De forma general, los capítulos que muestran una mayor profundidad en el análisis son aquellos en los que el autor se refiere a las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos: «Introduction», «From Clinton to Bush», «Obamamania», «Old Foes Get Reacquantied» y «Obama vs. Raul».

En relación con los capítulos referidos a los temas económicos, puede decirse que, en general, el análisis de Marc Frank lleva a conclusiones objetivas. Se destaca la presencia de temas que muchos libros recientes tienden a eludir, como, por ejemplo, la interesante valoración de la Batalla de Ideas («Castro Falters» y «Computers, Cell Phones, Hotels and More»), y de las medidas introducidas desde la aprobación de los Lineamientos entre 2011 y 2013 («Cheers and Jeers»).

En otros enfoques preponderan más las interpretaciones especulativas que parten —en muchos casos— de fuentes anónimas. Es el caso del capítulo «From Clinton to Bush», que se refiere a la enfermedad y retiro de Fidel Castro, especialmente en el epígrafe «Playing Detective», en el que lo escrito parece más el guion de un thriller que una investigación seria. De igual modo, en el capítulo «Shock and Awe» se hace referencia a los cambios en la dirección del gobierno aprobados en marzo de 2009, a partir de fuentes no comprobables y con múltiples especulaciones acerca de los motivos que llevaron a ellos.

El capítulo de conclusiones reproduce algunos de los aspectos controversiales apuntados, pero incluye también interesantes consideraciones, especialmente las referidas a la irreversibilidad de los cambios actuales y a la proyección de los posibles escenarios para los futuros dirigentes del país. No obstante, en este último punto el autor aventura la opinión sobre la poca probabilidad de cambios en la posición de los Estados Unidos hacia Cuba, lo cual es comprensible en el momento en que se concluyó el libro (2013), pero que la historia probaría como una suposición errada, a partir del 17 de diciembre de 2014.

Cuban Revelations... concluye justo en el momento en que comienzan las transformaciones económicas más significativas, las que, lógicamente, el autor no alcanzó a examinar. Solo podemos especular a qué conclusiones llegaría Marc Frank a la altura de 2017, tan lleno de nuevas expectativas.

La repercusión de este libro puede verse en varias de las reseñas que sobre él se han publicado. Las opiniones van desde las expresadas por Enrique Krauze (2015), quien prácticamente impugna al autor por su supuesta parcialidad a favor del gobierno cubano, hasta críticas menos intensas y enfoques más balanceados en las valoraciones de Ted Piccone (2014) y Johannes Werner (2013).

El texto de Marc Frank resulta así un material con un contenido interesante en muchos de los capítulos que lo componen, pero un enfoque más objetivo y menos especulativo hubiera dado mayor valor agregado a un testimonio poco común de un periodista extranjero que reside en Cuba desde hace más de veinte años.

 

Referencias

 

Krauze, E., (2015) «The New Cuba?» en The New York Review of Books. 19 de marzo, disponible en: http://bit.ly/2j9IfwE [consultado el 18 de enero de 2017].

Piccone, T., (2014) «Cuban Revelations. Behind the Scenes in Havana» en American Quarterly Review. Primavera, disponible en: http://bit.ly/2iK42Kh [consultado el 18 de enero de 2017].

Rodríguez, J. L., (2011) «50 años de Revolución en la economía cubana» en Notas sobre economía cubana. La Habana, Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello/Ruth Casa Editorial.

The Economist Intelligence Unit, (2013) «Country Report Cuba». 9 de diciembre, disponible en: http://country.eiu.com/cuba.

Werner, J., (2013) «Book Review Cuban Revelations» en Cubastandard.com. 24 de noviembre, disponible en: https://www.cubastandard.com/?p=7681.