Pensar los 70 en Cuba: transformaciones y paradojas

Autor: 

Pensar los años 70 en Cuba desde la complejidad que implica el análisis de todas las transformaciones de esta etapa sobre la vida y el imaginario de los cubanos fue el reto del más reciente espacio habitual de debate de la revista Temas Último Jueves, esta vez con un panel de expertos bien diverso, conformado por el crítico de arte, artista plástico y ensayista Manuel López Oliva; el economista Humberto Pérez, quien fuera Ministro de la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN); el director del Centro de Estudios Literarios de la Casa de las Américas, Jorge Fornet y Diana Salazar, profesora del GECYT y miembro del destacamento pedagógico Manuel Ascunce Domenech.

Cuando pensamos en la década del 70 en Cuba, inevitablemente hay hechos que nos saltan rápidamente a la memoria: la zafra de los 10 millones, el ingreso del Cuba al CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica), la creación del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, el primer Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC),  los más de 28 mil cubanos que partieron a Angola para participar en la Operación Carlota, la creación del Ministerio de Cultura, la probación de una nueva política administrativa para Cuba… Pero si muchos fueron los acontecimientos, diversas han sido también las maneras de interpretar lo sucedido durante estos años de un sistema social que buscaba construir el socialismo, no exento de contradicciones de todo tipo.

Sobre esto y mucho más hablaron los integrantes del panel ¿Qué fueron los años 70? ¿Cómo cambió la vida del país respecto a la etapa anterior y qué consecuencias tuvieron estas transformaciones sobre el bienestar, las prácticas sociales, el desarrollo, las expectativas y los proyectos de los cubanos? Estas y otras interrogantes guiaron el diálogo, en el que, por primera vez, se reunieron investigadores, testigos y protagonistas, para volver sobre problemas de los años 70 no suficientemente explorados.

Las transformaciones sociales durante la etapa, la naturaleza del reordenamiento político y económico de la institucionalización, los desafíos de la demanda educacional, así como el desarrollo de las artes visuales en la época estuvieron en el punto de mira de los panelistas durante las habituales dos horas de encuentro.

Diana Salazar, quien durante los 70 se adentró en el camino de la pedagogía por una necesidad de la época más allá del resultado de una vocación, compartió algunas de sus experiencias como miembro del destacamento pedagógico Manuel Ascunce Domenech, cuando tuvo ante sí el desafío de impartir clases a alumnos a quienes apenas llevaba 3 años.

Diana Salazar, junto a Humberto Pérez, como parte del panel del Último Jueves de Temas. Foto: Fidel Alejandro Rodríguez

“Fue una década donde había cosas negativas que rechazar, pero mi balance ha sido positivo. En la propia formación profesional vivimos cambios importantes, llegada a formarme como profesora de Historia nos dijeron: “ya no necesitamos profesores de Historia, sino de marxismo”, así que yo escogí la Economía Política. Era complejo, en el contexto de profesores que no encontraban la base teórica para explicar lo que estaba pasando en Cuba y el resto del mundo”.

Jorge Fornet, investigador literario, explicó que en esta etapa se escribieron una serie de libros sobre Cuba, que permitieron se comenzaran a visualizar una serie de fisuras en el consenso sobre el país a nivel internacional. Ello significó que, por primera vez, pudieran surgir críticas a la Revolución desde la propia izquierda, así como ser tomadas en consideración por personas de izquierda.

Jorge Fornet, Investigador Literario. Director de CIL y co-director de Revista Casa, en el panel de Último Jueves.Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas

Consideró que también fue parte de esta etapa una especie de divorcio entre la vanguardia política y la artística y una nueva mirada a lo que era un intelectual y su función en un contexto de Revolución.

De acuerdo con el pintor Manuel López Oliva, independientemente de los aspectos culturales organizativos positivos de la dirección estatal ocurrió un fenómeno: el hecho de querer construir un Estado y alrededor del Estado la sociedad.

Manuel López Oliva , artista de la plástica, crítico de arte y ensayista y Jorge Fornet, investigador literario. Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas

“En los años 60 Cuba era un paradigma, alterno a los esquemas del campo cultural de los llamados países socialistas. Detrás de esa alternativa había también una diversidad ideológica y de pensamiento en los 60, que se estrangula en el modelo de los 70”.

“Es una década que hay que verla  en un constante proceso de transformaciones y de paradojas, donde aparece con marcada fuerza la figura del dirigente, el revolucionario, y donde la dirección del Estado era lo que más pesaba en ese momento”, dijo López Oliva.

Al intervenir como parte del público participante, el destacado ensayista Desiderio Navarro destacó que más allá de que emergieran en aquella etapa figuras como López Oliva o Flora Fong, estas eran obras por lo general en la periferia, marginales. “Hay típicos títulos de los años setenta como “Venceremos, iremos todos a la zafra”, típicos del realismo socialista cuando uno mira en los catálogos lo que se destacaba, lo que se premiaba. El hecho de que existieran no quiere decir que ellos fueran el main stream, ese era otro”

También se reflexionó por parte del público sobre el desconocimiento por parte de las más jóvenes generaciones de esta etapa de la Historia de Cuba, pese a que es una de las más cercanas  en nuestra etapa revolucionaria.

Para Pérez, estos fueron años de profundas transformaciones, donde no todos los cambios pudieron se concretados, algunos se iniciaron y fueron truncados.

En contraposición a la repetida idea de que durante estos años se tendió a copiar el modelo soviético, Pérez consideró que, entre los hechos que demuestran que la Revolución cubana no fue un calco exacto de la soviética, se podría mencionar que Cuba fue el único país que estableció que la nominación de candidatos no la hiciera el PCC sino el pueblo, a través de la los CDR y otras estructuras, que facilitaban la estructuración  de los comisiones electorales. Para el ex Ministro de la JUCEPLAN, en la época se vivieron análisis y reflexiones en las altas direcciones, que intentaban llevar la isla por rumbos propios.

Fue una época compleja, sobre la que hay que continuar reflexionando, debido a la importancia de conocer nuestra historia para entender el presente y proyectarnos en el futuro. Los 70 vistos a la luz del 2015, la sociedad, la cultura y la política desde las reflexiones de investigadores y testigos de aquellos años, con sus contradicciones y elementos positivos, fue el debate de este Último Jueves.  Panelistas y público compartieron abiertamente y demostraron la importancia de volver con sentido crítico sobre el pasado. Más adelante, Temas les ofrecerá una versión más ampliada de este encuentro.

Público participando en el Último Jueves: Los 70 una revisión crítica. Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas

Rafael Hernández, director de la revista Temas.Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas

Panel participante en el Último Jueves: Los 70 una revisión crítica. Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas

Público participando en el Último Jueves: Los 70 una revisión crítica.Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas

Público participando en el Último Jueves: Los 70 una revisión crítica.Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas