Mujeres y medios de comunicación en Cuba: articulando experiencias

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Un reciente estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) arrojó un resultado bastante preocupante: las mujeres tienen una escasa presencia en los medios de comunicación en el mundo. La afirmación no proviene de un análisis festinado, sino de una investigación con medios de comunicación de siete regiones del orbe, cuyas estadísticas demostraron que las féminas ocupaban menos del 30 por ciento de los cargos directivos y gerenciales, mientras que el 76 por ciento de las personas que se veían, leían o escuchaban en los medios eran hombres.

Pese a los esfuerzos por situar la igualdad de género en el centro de la agenda de desarrollo a nivel internacional, en el plano subjetivo continúan reproduciéndose prácticas discriminatorias hacia el sexo femenino.

¿Es esta la realidad en Cuba? ¿Qué matices adquiere la relación género y comunicación en un país donde el 66% de sus profesionales y técnicas son mujeres, el 63% de la matrícula universitaria es ocupado por este sexo, y un 48 por ciento de los diputados son mujeres? ¿Qué presencia tiene la mujer en los diversos medios de comunicación del país?

Preguntas como estas propiciaron el debate en un reciente panel organizado por la revista Temas, en el que comunicadoras cubanas dialogaron con un grupo de mujeres estadounidenses auspiciadas por el Center for Democracy in the Americas, institución con sede en Washington DC que dirige Sarah Stephens, y que apoyó la edición del número 80 de Temas dedicado a Género en transición. Cuatro mujeres, cada una con experiencias distintas, integraron el panel sobre género y medios de comunicación en Cuba moderado por Rafael Hernández, director de la revista Temas: la joven periodista Cristina Escobar, comentarista de temas políticos de la Televisión Nacional; Yailín Orta, subdirectora del diario Juventud Rebelde, segundo periódico con mayor circulación en Cuba; Marisol Rodríguez, directora de la Muestra de Jóvenes Realizadores del ICAIC; y Marianela González, coordinadora de la  Editorial Temas, y quien ha tenido responsabilidades en instituciones culturales cubanas como Casa de las Américas.

Una idea fue común en sus cuatro intervenciones: en Cuba nunca se han sentido discriminadas por ser mujeres durante su práctica profesional, lo que responde a que la Constitución de Cuba plantea la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres y declara que cualquier tipo de discriminación está proscrita y sancionada por ley. Pero, ¿qué ocurre en el plano individual?

Desde su graduación hace cuatro años, Cristina Escobar, una de las jóvenes periodistas cubanas más talentosas en la actualidad, decidió encaminarse en el mundo del comentario sobre temas internacionales en la Televisión Nacional. “No todas las jóvenes que entran en los medios y en la Televisión quieren hablar sobre política, la mayoría prefiere decantarse por temas como arte, cultura, deporte, pero no por la política; también porque esta muchas veces suele verse como asunto de hombres mayores”, consideró.

Cristina Escobar considera que su principal problema nunca ha sido el hecho de ser mujer, sino el de ser joven. (Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas)

Para quien a pocos años de graduada ha tenido enormes responsabilidades, como la de ser corresponsal cubana ante las conversaciones para el restablecimiento de relaciones Cuba-Estados Unidos y transmitir en vivo para la Televisión Nacional, ser mujer no ha significado un problema mayor.

“Mi principal problema realmente ha sido ser joven.  Puedo decir que si en algún momento fui desestimada por ser mujer, yo he sido capaz de balancear eso con mis herramientas y mi disciplina, pero ser joven es todavía el mayor reto en Cuba”. Más aún cuando alguien se traza la meta de ser leal a una audiencia que necesita información útil, así como intentar cambiar prácticas incorrectas en los medios.

El tema de género unió a comunicadoras cubanas y a un grupo de mujeres estadounidenses auspiciadas por el Center for Democracy in the Americas, institución con sede en Washington DC. Foto: Fidel Alejandro Rodríguez /Temas

La realidad de Yailín es similar a la de Cristina. “Las diferentes responsabilidades que he ocupado  dentro del periódico se han debido a un crecimiento profesional y también como resultado de la entrega y la sistematicidad. No creo que mi promoción  hubiera respondido a ninguna intención política de hacer ascender a una mujer a un puesto. De hecho, si hubiera sentido que me promovieron porque soy mujer, me hubiese sentido muy discriminada, porque hubiese existido un pensamiento diferenciado permeando esa decisión”.

No obstante, Yailín insiste en la necesidad de no perder de vista la discriminación que late en los ámbitos más sutiles contra la mujer. “Yo creo que los espacios que ha conquistado la mujer en Cuba han respondido a una intencionalidad política, como resultado de esa trasformación cultural que ha sido la Revolución cubana desde 1959; pero todavía hay una cultura patriarcal que asoma como un fantasma silencioso en el plano privado de la mujer”.

“Para las mujeres ocupar espacios implica también determinadas renuncias en tomar las riendas totales de la casa. Aún existe una sobrecarga de roles, porque tratas de ser una mujer exitosa en el plano profesional, pero tienes que conjugar eso con ser exitosa en el hogar”.

Yailín Orta, al centro, subdirectora del diario Juventud Rebelde (Foto: Fidel Alejandro Rodríguez /Temas)

Yailín ve por delante no pocos retos para el país, entre ellos el desafío del avanzado envejecimiento poblacional hacia el que transita Cuba y el tema de las cuidadoras como resultado de la cultura patriarcal que también le viene asignada a la mujer.

Por el momento, ella y su pareja atraviesan por un debate. A partir de que en Cuba ya existe la posibilidad de solicitar licencia de paternidad, ambos están valorando la posibilidad de que cada uno asuma por un tiempo el cuidado de su futuro hijo. “Pero cuando hablamos de género no nos referimos solo a mujeres, sino también a los hombres; entonces él tendrá el dedo acusador de la sociedad, porque es extraño que asuma ese rol”.

La visión que tiene Marisol Rodríguez sobre el tema de género está marcada por su experiencia en el mundo del audiovisual cubano. Aunque ella asegura no haber sentido jamás como un estigma el hecho de ser mujer, cuenta que en sus 15 años de trabajo ha visto cómo las mujeres han tenido que violentar espacios para ocupar los roles que han sido ocupados por los hombres en especialidades históricamente asociadas al género masculino como la fotografía, la dirección y la producción.

“He podido ver los esfuerzos de mujeres para colocarse en esas posiciones y ganarse esos lugares por su competencia y preparación profesional, así como por su carácter y empeño”, explica Marisol.

Para ejemplificar lo que asegura lleva a la audiencia un poco atrás en el tiempo, al momento de realización del documental La dimensión de las palabras en Centroamérica.  “Para ello fueron convocados un grupo de realizadores, muchos hombres, pero vinieron mujeres muy jóvenes, y entre ellas dos jóvenes muy delgaditas y pequeñitas.  Una vino a asumir la fotografía y la cámara de un documental y la otra el sonido. Hubo personas que consideraron que no estaban aptas, porque ellas— mujeres y delgadas— no podían cargar una cámara. No se dieron por vencidas, filmaron el documental y ahí están sus resultados. Esa es la mejor manera de abrirse un espacio”.

Según Marisol, cada año la mayor cantidad de participantes de la Muestra Joven ICAIC suelen ser mujeres, quienes asumen roles en la fotografía, la producción, el sonido.

“En los últimos años han surgido un grupo importante de mujeres realizadoras como Lizette Vila, Rebeca Chávez…  Hace unos años la tecnología la tenían las instituciones, pero hoy estas son independientes, por lo que la democratización de las nuevas tecnologías ha dado un cambio en el pensamiento de la mujer, se sienten libres para poder juzgar, descubrir qué es lo que quieren hacer”.

Marianela González también coincidó en que, desde el espacio de los medios de comunicación cubanos, las mujeres están teniendo increíbles posiciones; pero asegura que también hay que poner la mirada en la presencia de mujeres cubanas en ese amplio entorno que incluye blogs, redes sociales, y otras redes formales e informales, desde los cuales las mujeres hoy están asumiendo posiciones muy interesantes. En ese sentido, Marianela apuesta por esa posibilidad de conectar a las mujeres para producir un debate abierto que las incluya a ellas mismas.

Cuatro mujeres, diferentes maneras de pensar la cuestión de género dentro de los medios de comunicación del país; lo cierto es que mientras nadie cuestiona el importante papel que ha alcanzado la mujer en las diversas esferas de la vida en Cuba, aún se impone luchar contra los discriminaciones más sutiles, esa cultura patriarcal que continúa apareciendo cuando menos la esperamos. Este diálogo entre cubanos y estadounidenses sin dudas contribuyó a pensar las mujeres en su relación con los medios.

El panel sobre género y comunicación estuvo moderado por el director de la revista Temas, Rafael Hernández. (Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas)

Público participante en diálogo sobre género y comunicación. (Foto: Fidel Alejandro Rodríguez/Temas)