Último Jueves dialoga con periodistas cubanos

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Rafael Hernández, director de Temas y Raúl Garcés Corra, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, compartieron con periodistas cubanos en el espacio de debate de la UPEC Catalejo. A continuación, ofrecemos la primera de esas intervenciones. La segunda se puede leer en: "Tenemos que trabajar por una sociedad deliberativa"

 

Con la idea de reflexionar sobre los espacios de debate público en Cuba y su repercusión social en el país hoy, el habitual Catalejo de la Unión de Periodistas de Cuba reunió esta vez a dos miembros del equipo editorial de Temas, nuestro director, Rafael Hernández y el subdirector y decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Dr. Raúl Garcés Corra.

Durante casi dos horas, compartieron con periodistas cubanos un balance de la experiencia de Último Jueves como espacio de pensamiento sobre la realidad y de contribución a la formación de una cultura del debate y analizaron también el impacto que alcanzan los espacios de debate existentes la actualidad en la prensa cubana y en el resto de la sociedad. ¿Existen suficientes espacios de debate en Cuba? ¿De qué manera esos debates individuales se amplifican y el ejercicio de pensar la sociedad se convierte en un asunto que compete al país todo? ¿Es la prensa un escenario donde tienen espacio los múltiples debates dispersos por la Cuba de hoy? Interrogantes como estas propiciaron un rico intercambio.

Han pasado 14 años del surgimiento de UJ y hoy— junto a sitios de similar objetivo como Dialogar Dialogar en la AHS, la Revuelta en el Centro Juan Marinello, Catalejo de la UPEC—, en conjunto con blogs y redes sociales, favorecen la posibilidad pensar los temas que nos preocupan a todos.

¿Las razones? Llevar a la agenda de debate temas de preocupación colectiva, integrar un panel diverso y no solo conformado por especialistas, así como dar la oportunidad al público de intervenir y poner sobre la mesa sus preocupaciones.

Rafael Hernández, líder durante 14 años del espacio de debate Último Jueves. Foto: Yohandry Ávila/ Cubaperiodistas.

Para Rafael, lo más complejo ha sido intentar desarrollar una cultura del debate entre los panelistas y el público, lo cual implica que el grupo se autorregule, entienda las normas y su significado, para lograr que cada cual pueda participar. En ese sentido, el politólogo explicó que una de las estrategias era proponerse esquivar las catarsis, e intentar propiciar que compartan sus criterios el mayor número de personas posibles.

“Hemos aprendido que dejar la puerta abierta no es algo que pueda destruir el debate, el debate se puede destruir cuando el organismo reacciona de manera excesiva frente a un problema”.

Por otra parte, Raúl Garcés trazó con palabras agudas el desafío que tienen los medios de comunicación y dijo que no se trataba solo de amplificar lo que puede debatirse en espacios como estos, sino también de articular los diferentes debates que se puedan dar en la sociedad, para lograr que la ciudadanía participe.

“Por las razones que sea en nuestra sociedad nos quedamos con fragmentos de debates, atomizados, que ocurren en UJ, en Catalejo…pero no tienen muchas veces la posibilidad de articularse entre ellos y adquirir un carácter masivo, que involucre a la sociedad en un proceso deliberativo”.

Trabajar por una sociedad más deliberativa, reproducir en los medios los distintos debates, así como dejar de pensar desde una concepción utilitaria e instrumental conceptos como el de participación, fueron algunos de los llamados del Dr. Garcés.

“Esta sociedad está en mejores condiciones que nunca de ir desarrollando una cultura de debate, en que la gente entiende que debatir no necesariamente implica demonizar al otro porque no piense lo mismo que yo, sino aceptar la opinión del contrario, sobre todo si es una opinión argumentada y forma parte del sentido común”.

“A veces yo digo, pidámosle a la prensa lo mismo que le pedimos al Poder Popular, lo mismo que le pedimos a una Asamblea de rendición de cuentas, que ojalá fuera deliberativa e implicara a todos los ciudadanos en la discusión de los problemas de su entorno, allí donde hay una rendición de cuentas ritualizada, allí donde hay 80 personas que levantan la mano unánimemente para acabar con la reunión porque la novela de turno viene detrás hay una expresión que merita un análisis”.

“El debate tiene que ser el punto de partida de un ejercicio de transformación de la sociedad”, enfatizó.

Por otra parte, Rafael Hernández mostró preocupación ante una tendencia generalizada a pensar que a la sociedad solo le interesan aquellos temas que repercuten económicamente en un mejoramiento de su vida cotidiana y llamó a desterrar ideas como estas del pensamiento social.

 “Esa visión economicista de la población que tenemos esta extendida en lugares muy diferentes y mentalidades muy diversas y tenemos que empezar por discutir sobre eso, porque en el fondo todas esas visiones esgriman antilectualismo como argumento de estar ajenos de los problemas de realidad. Yo pienso que es muy grave, porque el día que nosotros pensemos que a la gente no le importa que socialismo, estaremos iniciando el camino de su desintegración”.

“Nosotros necesitamos un socialismo próspero, sustentable y culto, un socialismo capaz de pensarse a sí mismo y capaz de convivir con los americanos que tenemos del otro lado de la cerca. Nosotros tenemos que saber caminar por esa trincheras”, reflexionó.

El encuentro también fue propicio para que le fuera entregada a Rafael Hernádez la medalla 50 aniversario de la UPEC, en reconocimiento a su labor de defensa de las verdades cubanas durante 20 años de historia de la Revista Temas.

Fotos: Yohandry Ávila/ Cubaperiodistas