miércoles, 25-02-2026
Profesor emérito de Relaciones Internacionales e Historia en la American University (Washington, DC) y miembro de la junta directiva de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos. Especialista en el proceso de toma de decisiones de la política exterior estadounidense y en la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. Sus libros más recientes (coeditados con Hope Bastian, William LeoGrande y John Kirk) son Contemporary Cuba: The Post-Castro Era (2023) y Cuba at the Crossroads (2020). También es coautor (junto con Peter Eisner) de Cuba Libre: A 500-Year Quest for Independence (2018) y (junto con James Blight) de Sad and Luminous Days: Cuba’s Struggle with the Superpowers after the Missile Crisis (2002). Licenciado en Historia por la Universidad de Columbia y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Johns Hopkins. Es miembro de los consejos asesores del Archivo de Seguridad Nacional (y fue miembro fundador de su junta directiva) y del Centro de Política Internacional (y fue miembro de su junta directiva).
Los responsables políticos estadounidenses comprendieron que Fidel Castro poseía, como lo describió el vicepresidente Richard Nixon, “esas cualidades indefinibles que lo convierten en un líder de hombres. Independientemente de lo que pensemos de él, será un factor importante en el desarrollo de Cuba y, muy posiblemente, en los asuntos latinoamericanos en general.” Sin embargo, los funcionarios estadounidenses percibieron que su negativa a permitir que Estados Unidos dominara Cuba amenazaba las ambiciones estadounidenses de mantener la hegemonía en el hemisferio occidental y, posteriormente, de influir en los asuntos mundiales. Esta percepción los llevó a demonizarlo, presentándolo como inestable, poco confiable y movido por un complejo mesiánico irracional. A su vez, esta visión del líder cubano influyó en gran parte del análisis estadounidense de las relaciones internacionales de Cuba durante el siguiente medio siglo y determinó la manera irracional en que los funcionarios estadounidenses anticipaban la interacción del líder cubano y otros funcionarios cubanos con ellos. En definitiva, el origen y la causa principal de la hostilidad estadounidense hacia Cuba fue la determinación de Fidel de resistir el dominio estadounidense sobre la Isla.
Revista Temas: 125-126. Sección
CATALEJO
"...Cuarenta y cinco días pueden parecer una eternidad cuando se trata de la retirada de Cuba del SSOT. Según la legislación estadounidense, la decisión no entrará en vigor hasta el 1 de marzo. Durante ese período, el Congreso podría intentar revocar la decisión por la vía legislativa..."
YOUTUBE
TWITTER
FACEBOOK
Temas es una publicación trimestral, dedicada a la teoría y el análisis de los problemas de la cultura, la ideología y la sociedad contemporánea.
(+53) 7-838-3010(+53) 7-830-4759
temas@icaic.cu
Calle 23 #1109 e/ 8 y 10. Plaza de la Revolución. CP:10400. La Habana. Cuba