”Aunque lo estatal sea una referencia de lo político, este último no puede reducirse a lo estatal; comienza en lo social y a él retorna. Dada su dinámica no puede ser enclaustrado en lo institucional. La política es un territorio, un espacio social y de poder que incluye conflicto, consenso, crisis, ruptura, subversión. En este campo, a través de la intersubjetividad, se establecen vínculos que relativizan creencias y tradiciones. De ahí que se produzcan innovaciones en el campo social que pueden transformar paradigmas, y romper con sistemas representacionales para favorecer la expansión de perspectivas y de la construcción de meta-puntos de vista…”