“En la medida en que China lucha para encontrar un sistema económico óptimo, debe crear también un sistema político óptimo, en el que esta última palabra signifique potenciar al máximo la libertad y el bienestar humanos, dadas las limitaciones materiales y culturales existentes. Para acercarse a lo óptimo, el sistema económico debe ser socialista. Para acercarse a lo óptimo, el sistema político debe ser democrático. Alcanzar ambas cosas, para sí y como ejemplo para los pueblos en lucha en todo el mundo, puede ser muy bien la tarea histórica mundial de China en estos tiempos…”