La rebelión juvenil de 1968 en México y el mundo
El artículo analiza la rebelión juvenil y estudiantil de 1968 en México como parte de un ciclo mundial de protestas vinculado al agotamiento del crecimiento capitalista de la posguerra y a una crisis estructural que fue económica, política, social, cultural e ideológica. Sostiene que el movimiento mexicano no fue un estallido espontáneo ni meramente generacional, sino el resultado de causas profundas relacionadas con el autoritarismo del Estado, la desigualdad social, la represión, el descrédito del régimen surgido de la Revolución mexicana y el fin del llamado “milagro mexicano”. A diferencia de otros países, el movimiento estudiantil mexicano se articuló estrechamente con demandas populares y democráticas más amplias, acumulando experiencias previas de lucha desde mediados de los años sesenta y alcanzando su punto culminante en la masacre de Tlatelolco. El autor subraya el legado histórico del 68 como un parteaguas en la conciencia política nacional y como referente vigente para comprender los desafíos actuales de la juventud frente a la crisis global del capitalismo y la necesidad de nuevas formas de organización y lucha social.
La rebelión juvenil de 1968 en México y el mundo