(Mención en el Premio Temas de Ensayo 2007, en la modalidad de Estudios sobre arte y literatura)
“Paradiso no solo construyó su soledad marginándose del consumo masivo y llevando al límite el gesto innovador de la novela contemporánea, sino que abrió una fractura extraordinaria entre las expectativas de sus destinatarios y las condiciones interpretativas de la intentio operis. Lezama inventa un lector insólito, escindido e idealmente total, a la vez dócil y vigilante, dúctil y lleno de suspicacia; un receptor atípico para un género particular: el lector lezamiano...”