"El transcurso de los cien primeros días de la Administración Bush muestra un panorama contradictorio, que combina pasos y límites, en un andar cauteloso, donde el mencionado discurso procura acercarse al devenir de los hechos. No obstante, entre la retórica y la realidad se advierte una brecha, visible sobre todo en el tratamiento de temas internacionales, como los conflictos en Iraq, Afganistán y Cuba..."